sábado, 12 de mayo de 2012

Perfeccionismo extremo, un síntoma de neurosis



Perfeccionismo extremo, un síntoma de neurosis
Carlos Tulio* tiene 53 años, trabajó durante quince años como supervisor de seguridad en un centro comercial de Cali, por ser muy estricto y exigente en su labor varias veces recibió felicitaciones de sus superiores, pero esta conducta lo llevó a tener problemas con sus compañeros que finamente terminaron su retiro del empleo.
En su hogar la situación no era diferente, él se molestaba muchísimo por cosas tan simples como que los cubiertos no estuvieran en la mesa a la hora del almuerzo, si no había servilletas, o si sus hijas, mayores de edad, llegaban un poco tarde a la casa. Después de ir varias a veces al médico le diagnosticaron un trastorno de ansiedad y angustia, lo que se conoce como neurosis.
Esta enfermedad, que es la quinta causa de incapacidad laboral a nivel mundial, está definida como “un sinnúmero de trastornos que tiene como estructura de manifestación sintomática la ansiedad o angustia; ansiedad o angustia que son cotidianas en nuestra vida personal para funcionar, pero si se tornan lo suficientemente altas lesionan de alguna manera la actividad de una persona dentro del ámbito laboral y personal”, explica Tulio Marino Paz Martínez, médico especialista en psiquiatría de la clínica Corporación Comfenalco Valle – UniLibre.
La causa de la enfermedad neurótica es la sumatoria de vulnerabilidad genética, factores biológicos y características de la crianza y las relaciones interpersonales establecidas especialmente en las primeras etapas de la vida.
Especialistas consultados por el Diario Occidente coinciden en que una persona con trastorno de ansiedad y angustia necesita consultar a un profesional cuando empieza a hacer la vida imposible a los demás y a llevar una vida dramática por su neurosis (ansiedad) entonces necesita siempre la ayuda de un profesional.
En el 2011 la Secretaria de Salud atendió 10.050 consultas relacionadas con salud mental, siendo las patologías más frecuentes y trastornos de depresión, trastorno de depresión de adaptación relacionado con el estrés y trastorno de ansiedad.
Grupo de apoyo
Franluro, coordinador del grupo “El Buen Vivir”, de neuróticos anónimos – Cali, que se dedica a ayudar a personas con esta enfermedad, explica que “el neurótico tiene problemas de una perfección exagerada y eso trae muchos problemas, si la almohada no está bien colocada, si la cama no está tendida es un problema, y cuando las cosas no están bien, esa persona, cree que las están haciendo para atacarlo a él”.
Las personas neuróticas no controlan las emociones como la alegría, el temor, la ira y la tristeza y en un momento de disturbio emocional pueden destruirse así mismo y destruir a sus seres queridos, explica Franluro.
“La persona neurótica es una persona egocéntrica que sólo ve el mundo como él lo concibe, no como lo ven las demás personas, no acepta otras opiniones. En las charlas que tenemos hablamos de todo eso, para que la persona reconozca que necesita ayuda, que el egoísmo es una causa de este trastorno pero que se puede controlar”.
El Programa de Neuróticos Anónimos consiste en reuniones semanales donde las personas que sufren de algún trastorno de ansiedad o angustia se reúnen para contar su historia, aceptar su enfermedad y buscar una solución para los problemas que les genera esta enfermedad.
“Las personas que vienen hacen una autoevaluación de su vida, buscan las situaciones que le están generando la alteración de sus emociones, empiezan a perdonarse y a perdonar a los demás, así se va buscando la solución a este problema”, comenta Franluro.
Si usted está interesado en asistir a este grupo puede escribir a los correos neuroticosanonimoscali@hotmail.com
neuroticosanonimoscali@gmail.com o llamar a los teléfonos 310 83920 22, o el 310 3754667
Autodiagnóstico
A continuación formulas un test de pregunta formuladas por Narcóticos Anónimos para identificar si usted es un neurótico.
¿Es súper sensible?
¿Le gusta conmiserarse?
¿Trata siempre de justificarse o defenderse?
¿Padece de ansiedad en ciertos momentos?
¿Es excesivamente autoconciente (cree que todo el mundo lo observa)?
¿Es celoso y desconfiado?
¿Le gusta criticar?
¿Exagera pequeños problemas?
¿Tiende a exagerar sus estados de optimismo y depresión?
¿Sufre de disturbios sexuales?
¿Vive disgustado con todo el mundo?
¿Ha perdido sus ambiciones de superación?
¿Pierde empleos?
¿Tiende a ser ordenado en exceso?
¿Es desordenado?
¿Miente sin necesidad?
¿Es usted supersticioso?
¿Hace cosas que considera tontas?
¿Tiene dificultad para concentrase?
¿Padece de insomnio?
¿Padece de dolores de cabeza con frecuencia?
¿Padece de enfermedades que el médico no logra descubrir?

jueves, 5 de abril de 2012

Las personas con mascota están mejor física y psíquicamente, según un informe



Fuente: EFE Noticias
Los animales domésticos proporcionan apoyo social y emocional a personas comunes.


 Y no sólo a las que encaran problemas de salud significativos, según una investigación que divulgó hoy la Asociación Psicológica de Estados Unidos.


El estudio encontró que los dueños de perros, gatos y otras mascotas domésticas mantienen una relación tan estrecha con las personas allegadas como la que tienen con sus animales, lo cual indica que las relaciones con las mascotas no crecen a costa de las relaciones humanas.


Los psicólogos de la Universidad de Miami y de la Universidad de St Louis llevaron a cabo tres experimentos que examinaron los beneficios potenciales de la tenencia de una mascota entre lo que ellos calificaron como "personas comunes".

Según el artículo publicado en internet en la revista Journal of Personality and Social Psychology, el investigador principal Allen McConnel, de la Universidad de Miami, dijo que, en términos generales, los dueños de mascotas "tienen una mejor vida y resuelven mejor las diferencias individuales que las personas que no tienen mascota".

"Específicamente los dueños de mascotas tienen una estima más alta de sí mismos, están en mejores condiciones físicas, tienden a ser menos solitarios, son más conscientes de lo que ocurre y más extrovertidos, tienden a ser menos temerosos y menos preocupados que las personas que no tienen animales", añadió.

Para su estudio, los investigadores obtuvieron respuestas de 217 personas (79 por ciento mujeres, edad media 31 años, ingreso familiar medio 77.000 dólares) a preguntas que apuntaban a determinar si los dueños de animales en el grupo diferían del resto que no tenía animales en las áreas del bienestar, la salud y un mejor ajuste social.

"Los estudios arrojan pruebas considerables de que las mascotas benefician la vida de sus dueños tanto en el terreno psicológico como en el físico, porque sirven como una importante fuente de apoyo social", indicó el artículo.

sábado, 17 de marzo de 2012

EL ESTRES EN LA FAMILIA


foto:estreslaboralsg349.wordpress.com


 Doctor DIONISIO F. ZALDIVAR PEREZ
Facultad de Psicologia  de la Universidad de La Habana

EL  ESTRES  es un fenomeno  que puede localizarse  no solo en un individuo aislado , sino tambien  en el sistema familiar en su conjunto. 

El estres  en la familia aparece  frecuentemente asociado a la ocurrencia  de determinados eventos  vitales  o situaciones  transicionales de la vida: nacimiento  de un nuevo hijo, enfermedad o muerte  de un familiar, separacion de algun  miembro  de la familia  por un largo periodo, jubilacion, divorcio, emfermedad cronica, miembro del grupo  familiar psicotico o alcoholico, etcetera,  que de alguna manera  provocan  cambios o alteraciones  en la estructura familiar  o en los patrones  de interaccion entre  sus miembros, veamos un ejemplo:
Juana es una joven ingeniera de 25 años, que desempeña su labor profesional  en una empresa en la cual se sentia muy a gusto, y donde tenia  grandes posibilidades  para su desarrollo profesional . sin embargo, abandono el trabajo  a raiz de  dar a luz  a su hija, la cual cuenta  ahora  con seis meses de edad.
Jose, su esposo, ha  buscado un empleo adicional  para poder hacer frente a los gastos familiares, razon por la que permanece menos tiempo en la casa, y cuando esta, generalmente  dedica su tiempo al descanso  y a reponer su energia, por lo que su comunicacion  con juana  se ha empobrecido y hace  que ella se sienta  deprimida y muy sola. esta situacion  ha comenzado  a efectuar  las relaciones efectivas  de la pareja, y en el hogar  reina un clima  de tension  y estres  que cada dia  se agudiza mucho mas.
en el ejemplo anterior, el nacimiento de la niña ha provocado cambios estructurales  y en los patrones  de  relacion  de la pareja, y los esfuerzos  que esta ha realizado para restablecer  el equilibrio familiar resultan inadecuados,  ya que no satisfacen  las necesidades de ambos sujetos. 
una solucion  mas apropiada hubiera sido que juana  se reintegrara  a sus funciones laborales  y jose,  en vez de buscar otro trabajo, se comprometiera  mas en su rol  de padre,  de tal forma  que entre ambos  se distribuyeran  la atencion a la niña  y a las labores  del hogar.
¿De que depende  que la familia pueda enfrentar  exitosamente  situaciones de estres como las señaladas?.
Un evento  vital o situacion  transicionale  no generan  por si solos  el estres familiar, sino que  que este es un proceso  en el cual  se implican  los siguientes  elementos:
-La significacion  que la familia  asigna  al evento o situacion  transicional, con independencia  del significado social  que esta puede tener.
-Recursos  con que cuenta  la familia, para hacer frente  a las  exigencias  de ajuste que el evento  o cambio transicional  demandan, y para establecer un adecuado balance  entre estas  demandas  y las necesidades  de los miembros del grupo familiar.

HABLEMOS DE LOS RECURSOS

Entre  estos recursos, debemos  tener en cuenta  los recursos personales de cada miembro  en particular, tales como: 

salud: ( que determina al bienestar fisico  y psiquico). 

nivel educativo: (contribuye  a la percepcion realista  de las situaciones  y a las habilidades  para resolver  problemas)

caracteristicas de personalidad: ( la autoestima  y en sentimiento  de control  sobre situaciones).

recursos del sistema familiar: Entre  los mas importantes son:

la cohesion: ( union) familiar  y la existencia  de una organizacion  interna de la estructura familiar, flexible que permita adoptar  nuevos roles  y adaptarse a situaciones  cambiantes  manteniendo la  unidad  y el buen funcionamiento  del sistema familiar.

soporte social:  se refiere al sistema de ayuda  mutua  que se brinda la familia  o que recibe de otros grupos  o instituciones  y que les permite  a sus miembros  mantener  la autoestima,  considerarse  personas  aceptadas , y apoyadas, este apoyo  puede  reflejarse como informacion necesaria  para manejar  situaciones  conflictivas, soporte  emocional, adecuada  comunicacion  intergeneracional
 entre los miembros  de la familia, etcetera.

-estilo de afrontamiento:  Se  refiere a los intentos  y esfuerzos que la familia despliega para tratar de   controlar  la situacion  estresante. Cuando  la familia no logra restablecer el equilibrio  o pasar a un  nivel superior  de funcionamiento, debido  a que las demandas  son superiores  a sus recursos , entra en una crisis que se  expresa  en un grado considerable  de desorganizacion   e inestabilidad. se afectan entonces  los patrones de interaccion  entre sus miembros, en los
casos mas graves  se puede llegar  a la disolucion familiar.

Lo anterior, por lo general,  ocurre cuando se emplean  estilos  de  afrontamiento evitativos ( no se quiere ver el problema) o eliminativo ( se realizan  esfuerzos  por "zafarse" del problema,  tratando  de cambiar  el significado  de este).
Si la familia utiliza  un estilo de afrontamiento  activo, es decir  si ve la  situacion  estresante  como un reto , actua tratando  de clarificarla  y de establecer  las estrategias  que permitan  dirigir  los esfuerzos  conjuntos, a la solucion  de la problematica. 
Entonces podra  enfrentarse  con mayores probabilidades  de exito  la "crisis", preservando  la unidad  de la familia  y promoviendo el bienestar y desarrollo  emocional de sus miembros.

tomado de : trabajadores (Cuba 1996)


sábado, 3 de marzo de 2012

PSICÓPATAS ENTRE NOSOTROS

Los asesinos en serie arruinan familias. Los psicópatas corporativos, políticos y religiosos arruinan economías, arruinan sociedades.

¿Es su jefe uno de ellos?

En el mundo de los negocios y la política el porcentaje de individuos es cuatro veces más alto.



Por: Pablo Correa
(columnista de El Espectador)


Es inevitable. Después de leer El test del psicópata, el último libro del periodista inglés Jon Ronson, uno comienza a repasar mentalmente la lista de amigos, conocidos, compañeros de trabajo y celebridades en busca de algún psicópata camuflado.

La palabra “psicópata” hace evocar caras desaliñadas y miradas que cortan como un cuchillo frío y afilado. Crímenes horrendos perpetrados por  desalmados. Pero la verdad es otra. Los psicópatas caminan entre nosotros. Elegantes y seductores. Los aplaudimos, envidiamos y hasta votamos por ellos seguros de que nos sacarán de la olla. 

Luego de visitar el hospital psiquiátrico Broadmoor (Inglaterra) y conocer a un tal Tony, Ronson decide sumergirse en el mundo de los psicópatas para entenderlos mejor. Seres humanos a los que según la más elemental de las descripciones, no les importa lo que otros sienten. Presas de su ego y vanidad están dispuestos a cualquier cosa con tal de lograr sus objetivos. La culpa y los remordimientos no empañan su lógica.

Esa búsqueda lo llevó a inscribirse en un curso dictado por el psiquiatra canadiense Robert Hare, mundialmente famoso por haber diseñado un test de 20 pasos para detectar un individuo con esta personalidad. Hare fue uno de los primeros en demostrar que algo no andaba bien en el cerebro de estas personas. En los años 60, mientras trabajaba como psicólogo en una prisión de Vancouver, notó que estos individuos no se ponían nerviosos cuando les decían que serían sometidos a electrochoques. Tampoco se conmovían al ver fotos de personas degradadas por algún tipo de violencia.

En una de las conversaciones entre Ronson y Hare, éste le dice que no debió hacer su investigación sólo en las cárceles, “debí gastar más tiempo dentro de la bolsa de valores” para luego añadir: “Los asesinos en serie arruinan familias. Los psicópatas corporativos, políticos y religiosos arruinan economías, arruinan sociedades”. Hare los bautizó como “serpientes de traje”.

Las estadísticas apuntan a que el 1% de la población encaja en este tipo de personalidad y en ambientes competitivos, pueden llegar al 4%. Por supuesto que las cárceles están llenas de ellos. Pero no se puede olvidar que el borde entre el éxito rotundo y la prisión es más tenue de lo que muchos imaginan.

“Destilan una malevolencia casi invisible, especialmente si son líderes empresariales. Pueden afectar al capitalismo. Y creo que eso fue lo que vimos con la crisis bancaria: es capitalismo moldeado por una especie de psicopatía. Es extraordinario que los psicópatas puedan tener tanto poder, que puedan moldear toda una sociedad”, comentó Ronson en una reciente entrevista. 

Paul Babiak, psicólogo industrial y organizacional, lo ha comprobado por cuenta propia. Luego de evaluar decenas de empleados de compañías interesadas en  detectar a sus trabajadores más prometedores, concluyó que uno de cada 25 calificaban como psicópatas. Las evaluaciones internas de las compañías, y los jefes ingenuos, a menudo los califican como líderes, innovadores, inteligentes y confiables. Son maestros en el arte de las máscaras.

“Como tienen poca capacidad para sentir compasión y son narcisos, logran llegar a altos cargos. Pero mientras tanto van haciendo triquiñuelas. Muchos de ellos son lo que llamamos ladrones de cuello blanco”, explica la psiquiatra Pilar Hernández, docente de la Facultad de Psiquiatría de Sanitas.

En su opinión, lo peor es que Colombia es un país con una cultura que admira y premia los rasgos psicopáticos: “Aplaudimos al que hace la maldad, al que engaña al otro. Aquí es un duro el que vende más caro, el vivo que manipula a los otros, el que roba”.

 Miguel Mendoza, escritor y profesor de la Universidad Javeriana, quien dicta una cátedra titulada Asesinos en serie y asesinos de masas cree lo mismo: “Hay valores peligrosos que se instalan como naturales. Estamos entrando a una sociedad psicopática, no importa lo que tenga que hacer para ser el primero, así sea con trampa. La sociedad condena la fealdad, pero no la vanidad. Si alguien recurre a lo que sea para parecer bello nadie lo castiga”.

En un texto que tituló La lección del psicópata, Mendoza concluye: “Es un demonio, pero uno de carácter humano, no proviene de las fuerzas oscuras de la naturaleza, está entre nosotros y ha nacido de nosotros, es la expresión máxima de dos de los factores más peligrosos del hombre evolucionado: poder y deseo”.



http://www.elespectador.com/impreso/vivir/articulo-286535-psicopatas-entre-nosotros

lunes, 9 de enero de 2012

El maltrato infantil. Una mirada desde Cuba

 
Las últimas seis décadas han registrado diferentes avances en la institucionalización de la protección de la niñez a nivel internacional. Archivo IPS Cuba
Romper el silencio es el primer paso para enfrentar esta problemática en el seno de la familia y otras instituciones sociales.
Para la doctora Argelia Pérez, in memoriam
I. El relato de la vida del ser humano sobre La Tierra, en la historia antigua y moderna de todas las civilizaciones, está repleto de abusos y malos tratos desde los que detentan el poder hacia quienes lo soportan, y en el último escalón de sometimiento, a merced de leyes y códigos, costumbres y conductas, siempre estuvieron los niños y las niñas.
En los sacrificios y ritos de la antigüedad llevaban no solo animales al holocausto, también podían ser niños y niñas ofrendados a las divinidades. En el Antiguo Testamento de La Santa Biblia, para probar a Abraham, Dios le ordena que sacrifique a su único hijo, Isaac, y Abraham hubiera degollado al niño si no hubiera escuchado al ángel enviado para impedirlo, después de comprobar su temor a Dios: “Ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste a tu hijo”. (Génesis, 22: 12)
En el propio texto sagrado, pero en el Nuevo Testamento, el niño Jesús debe ser llevado a Egipto para evitar el asesinato ordenado por Herodes, y este, burlado por los magos, “mandó a matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos”. (Mateo, 2: 16)
La venganza contra los niños siguió vigente en los tiempos modernos, en las luchas por el poder entre facciones rivales y llega hasta hoy. La Mafia es el ejemplo de mayor presencia en el imaginario popular, pero no es el único. Tradicionalmente, los tiranos se encargaron de eliminar la descendencia de sus enemigos. Esa “cultura” de la venganza aún sobrevive, como tantas otras formas de una violencia aprendida de la que el ser humano debe despojarse para crecer espiritualmente, alguna vez.
Las últimas seis décadas han registrado diferentes avances en la institucionalización de la protección de la niñez. En 1948 se promulgó la Declaración Universal de los Derechos Humanos; en 1959 la Declaración de los Derechos del Niño; en 1989 la Organización de Naciones Unidas (ONU) convocó a la Convención sobre los Derechos del Niño; y, en 1990, en la Cumbre Mundial de la Infancia, en Nueva York, se creó un instrumento jurídico que estipula la obligación que tienen los adultos de proteger la infancia. El capítulo número 19 de esa legislación se refiere al abuso físico y mental, al trato negligente, malos tratos y/o explotación, incluido el abuso sexual.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), teniendo en cuenta estos antecedentes en cuanto a metas y normas, efectuó la Primera Reunión del Grupo de Consulta Regional sobre el Maltrato Infantil (Brasil, 1992) y allí se definió el maltrato infantil como “toda conducta de un adulto con repercusiones desfavorables en el desarrolló físico, psicológico o sexual de una persona menor”.
Según las conclusiones de ese foro, el maltrato infantil es un problema polifacético y multicausal, cuyo tratamiento debe basarse en un enfoque interdisciplinario y la investigación científica de sus componentes físicos, sicológicos y culturales, y considera que el maltrato reside en el núcleo familiar.
En la década de los 90 del pasado siglo XX circuló la primera clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que establece cuatro grupos, de acuerdo con la naturaleza del acto violento contra niños y niñas: violencia física, violencia sexual, de privación o negligencia y violencia psicológica.
Basado en esos conceptos, se distinguen cinco tipos básicos de maltrato infantil: maltrato físico, abuso sexual, maltrato emocional, abandono físico y abandono emocional.
Con independencia del progreso investigativo, de las metodologías, las legislaciones y las normativas internacionales, las naciones y Estados acogen con mayor o menor voluntad, a distinto ritmo, los resultados de esos procesos, de esos avances.
II. Para abordar el maltrato infantil en Cuba hay que tener en cuenta dos elementos esenciales. Primero, las costumbres heredadas de los dos principales componentes étnicos de la nación, procedentes de España y de África; segundo, la repercusión en la isla del proceso universal de los cambios sociales y culturales operados en las últimas décadas sobre el tema y la dinámica propia generada por el Estado y por las instituciones locales.
El entretejido de costumbres heredadas sobre la educación de hijos e hijas y su trato incluía no pocas veces métodos de lo que hoy se conoce como maltrato infantil, conductas que en la hora actual se van modificando en la medida que se identifican, se visibilizan y se aprende que son incorrectas, lesivas y forman parte de distintos síndromes de abuso.
La identificación en Cuba de los múltiples rostros y causas del maltrato infantil es un proceso en ejecución, en el cual, un grupo de profesionales de la Medicina han realizado aportaciones conducentes a logros significativos y trabajan sostenidamente para expandir los conocimientos, cuando aún falta mucho camino por recorrer.
El padre de los estudios sobre maltrato infantil en Cuba es el ya fallecido doctor Néstor Acosta Tieles, infatigable investigador y difusor del tema. Muy próximo a él, durante cuatro décadas en esta disciplina, el profesor Roberto Plana ofreció su testimonio para este trabajo, así como la doctora Elsa Gutiérrez, una institución en la siquiatría infanto-juvenil; y también su colega, la doctora María del Carmen Chao, todos miembros del Comité Académico para la Prevención del Maltrato Infantil.

Relato de un fundador

Roberto Plana Bouly ha dedicado casi medio siglo a una de las especialidades más hermosas de la medicina: la pediatría. Su sensibilidad y preocupación por los infantes, durante el prolongado ejercicio de la profesión en disímiles sitios del país, lo convirtieron en uno de los actores principales en la lucha contra el maltrato infantil dentro de Cuba.
Luego de concluir estudios de Medicina en la Universidad de La Habana, en 1961, el doctor Plana fue enviado hacia Antillas y Banes para cumplir con el servicio social rural. Dos años más tarde, de regreso a la capital, cursó la especialidad y, ya como pediatra, marchó a las provincias de Pinar del Río, Matanzas y Santiago de Cuba. En esta última conoció a una persona que sería muy importante en su vida profesional: el doctor Néstor Acosta Tieles. Posteriormente, de nuevo en La Habana, fue ubicado en el hospital pediátrico de San Miguel del Padrón –conocido como “La Balear”– y allí permaneció por 14 años.
Durante su ejercicio en San Miguel del Padrón, el doctor Plana trató a niños y niñas que habían sido objeto de horribles maltratos, como el de dos hermanitos de 9 meses y año y medio, cuyos padres los quemaban con cigarros encendidos, o el de una pequeña de dos años que murió por la rotura del baso y del hígado, a consecuencia de las patadas propinadas por su papá. Eran casos que llegaban al hospital enmascarados como accidentes, pero las investigaciones médicas demostraban que no eran tales. Fueron experiencias muy duras que el profesor Plana no ha olvidado.
La lista de maltratos –nos dice Plana– es extensa y la mayoría se produce en el seno del hogar, ejecutados por un integrante de la familia o un vecino muy allegado. Son clasificados como maltratos infantiles la humillación, el abandono, el síndrome de Munchausen (los padres le inventan enfermedades a los hijos y los someten a investigaciones innecesarias), los descuidos que provocan accidentes: agua hirviente y cuchillos al alcance de menores; así como no proteger a las y los infantes de ventanas abiertas en alturas, ascensores, escaleras, huecos y otros espacios de peligro potencial.
“Los estudios realizados, nos dicen que los accidentes de los niños, en su mayoría, son evitables. Las negligencias que los hacen posibles forman parte de la cadena del maltrato”, asegura Plana.
Igualmente lamentables son los maltratos infantiles no accidentales, entre los que se cuentan los causados a menores a quienes les administran Benadrilina o Fenobarbital, bien porque muestran hiper actividad (los mal llamados “hiperkinéticos”) o, sencillamente, porque las madres quieren estar tranquilas. El uso continuado de estos medicamentos causa serios trastornos en el organismo de los infantes.
Este tipo de niños activos también suele ser objeto de castigos y otros actos violentos. Se considera maltrato, además, dejar a los menores expuestos a programas audiovisuales de violencia, los cuales les ocasionan daños sicológicos y, al mismo tiempo, les generan conductas violentas en el futuro.
A la pregunta de cuánto se conoce en Cuba sobre el tema, el profesor Plana responde que no hay mucha cultura al respecto, pero en 2009 se cumplieron 30 años de su introducción, en forma pública, cuando el doctor Néstor Acosta Tieles dio a conocer en el diario Juventud Rebelde un extenso artículo; en 1990 colocó otro en Granma Internacional y, ocho años más tarde, se publicó su libro Maltrato infantil. Prevención, que ha tenido tres ediciones (Editorial Científico-Técnica 1998, 2002, 2007). Es un texto medular para adentrarse en el tema.
En 2003 comienza un avance verdaderamente notable en cuanto a informar y educar sobre el asunto a profesionales de la salud y a expandir el mensaje hacia la comunidad –continúa narrando Plana– porque, en mayo de ese año, la doctora Noralina Alonso, miembro del Consejo de Estado, le comunicó al doctor Acosta Tieles que se pondría en acción un plan encaminado a revolucionar la atención primaria de salud, y los profesores, en los distintos niveles del sector, deberían organizar estudios dirigidos hacia ese objetivo.
Era el impulso que Néstor Acosta había estado esperando. Por tanto, propuso un curso sobre maltrato infantil. El doctor Plana fue la primera persona sumada al proyecto y junto, a otros 10 profesores y profesoras de experiencia, formaron un comité académico presidido por Acosta.
En el policlínico docente “Tomás Romay”, en La Habana Vieja, se inició el primer curso sobre maltrato infantil en el sistema de atención primaria. Alrededor de 25 personas integraron el alumnado y recibieron información sobre las diversas caras que tiene el maltrato en los niños: negligencias, intoxicación no accidental, intoxicación alcohólica, niño sacudido, maltrato emocional, fueron algunos de los temas impartidos.
Luego de esta primera experiencia, el curso adquirió mayor relieve docente y se convirtió en diplomado. Actualmente se imparte el noveno diplomado en la Facultad de Pediatría del hospital “Calixto García”.
Los intercambios entre profesores y alumnos en los diplomados, los relatos surgidos de las experiencias de ambos, se constituyen en memoria de casos y referencias difíciles de olvidar. Plana cuenta una historia que sucedió en El Cerro:
“Cierta noche, en el barrio del Canal, una persona que acudió a un colector de basura sintió un gemido y, al asomarse, descubrió a un niño recién nacido. La persona lo llevó a su casa, le dio calor, pues el pequeño temblaba; posteriormente lo trasladó a un policlínico y más tarde al hospital de maternidad de Línea, donde le salvaron la vida al bebé. Cuando se investigó el caso, se descubrió una trama macabra. La madre, que lo había colocado en la basura, había ocultado su embarazo por temor. La muchacha, de 24 años, había vivido siempre bajo encierro.”
En 2009 se constituyó la cátedra Néstor Acosta in memoriam en el hospital clínico docente de Diez de Octubre, con el doctor Roberto Plana como profesor principal y la doctora Silvia Pozo como presidenta. La integran especialistas de múltiples disciplinas.
En la medida en que más personas estén informadas, que sean capaces de reconocer los distintos tipos de maltrato infantil, la sociedad estará más preparada para enfrentar este flagelo, nos dice Plana y concluye: “Sabemos que las personas que cursan los diplomados pasan la información a sus familiares y amigos. Identificarlo, tomar conciencia de los daños, son aspectos importantes para combatirlo”.

Testimonio de sabiduría

Practicar deportes, jugar, reír, interactuar es un derecho de todos los niños y las niñas, afirman especialistas (Archivo IPS Cuba).Practicar deportes, jugar, reír, interactuar es un derecho de todos los niños y las niñas, afirman especialistas (Archivo IPS Cuba).La doctora Elsa Gutiérrez Baró es una referencia imprescindible dentro de la medicina cubana en siquiatría infanto-juvenil. Graduada de la especialidad en 1970, ya rebasa las cuatro décadas en esa labor. Directora del servicio de siquiatría infantil en el hospital Pediátrico del Cerro (1970-1975) y de la Clínica del Adolescente (1975-2005), aún brinda consultas en dos instituciones médicas, imparte docencia y forma parte del Comité Académico para la Prevención del Maltrato Infantil (CAPMI) en Cuba. A su sabiduría acudimos para beber directamente de la fuente y estas fueron sus palabras:
“El maltrato infantil en Cuba es muy diferente al que se ve en otros países. Aquí, que yo recuerde, nunca hubo esa fiereza, esa crueldad, como someter al niño a torturas, quitarle la comida o ponerlo a trabajar rudamente desde su primeros años. No estamos diciendo que en Cuba no haya maltrato infantil, sí lo hay, pero es distinto. Por ejemplo, si usted, como castigo, acuesta a un niño sin comer o no le permite jugar, eso es maltrato; si le pega con un cinto, lo está maltratando; esas conductas de maltrato todavía existen; de la misma manera es maltrato no respetar la intimidad del niño, burlarse de él, no atender sus necesidades, no llevarlo al médico diciendo que no está enfermo, que es majadería. Si le dices al niño que si no se come la comida lo encerrarás en un closet, lo estás maltratando sicológicamente, aunque no lo toques. Igualmente, si en lugar de entender por qué se orina en la cama, lo castigas.
“En los cuerpos de guardia de los hospitales se ve llegar a niños y niñas con marcas de golpes, con señas de mechones de pelo arrancado, con huellas de cintazos en el cuerpo, pero aquellos castigos escolares muy severos como arrodillar a un niño ya no existen. Recuerdo una anécdota del padre de Martí. Él contó que fue a buscar a su hija más pequeña a la escuela un día de lluvia y la niña estaba en el patio del plantel con los brazos en cruz. Esas cosas ya no se ven. Sigue existiendo maltrato de otra naturaleza y hay que combatirlo. No se puede educar con un palo.”
Otros maltratos: Un padre que llega a su casa en estado de embriaguez está incurriendo en maltrato, aunque no haga nada más que ofrecer esa imagen. Permitir que el hijo lo vea en ese estado es someterlo a maltrato porque propicia que el niño lo aprenda y luego lo repita cuando es adulto. La víctima se identifica con el agresor. Ese acto hace sufrir al niño y, al mismo tiempo, crea una identificación con una conducta que luego repite con sus propios hijos. Yo he conocido personas que me han dicho: “mi padre me daba unas zurras tremendas, pero yo se lo agradezco porque así iba a la escuela y pude aprender”. Es parte de esa cultura que nos legaron y cuesta mucho cambiar.
Hay lugares donde el niño es educado con miradas. El padre lo mira y el muchacho tiembla. Eso también es maltrato, ¡por Dios!, ¡cómo usted va a educar de esa manera!
Los niños con “otra” orientación sexual: Los niños que manifiestan una orientación sexual diferente a la que se espera de ellos, preocupan a sus padres, quienes los llevan a la consulta de siquiatría. Generalmente, esos niños son muy pasivos, no juegan o interactúan con otros niños, solo realizan actividades pasivas y eso no es bueno. Lo correcto es que el niño juegue, descanse, se divierta. La socialización es importante para él y nosotros les indicamos a los padres que el niño debe aprender juegos, socializar, con independencia de la orientación sexual que muestre.
Nunca esos niños deben ser objeto de burla o de castigo porque entonces no se van a identificar con unos padres que procedan así. Cómo se va a identificar con la figura masculina si esta lo agrede. Se le dice al padre que no lo maltrate, que sea su amigo, que lo enseñe a jugar, que no se sienta avergonzado de su hijo por nada. Que lo ayude a la socialización.
Quererlo, ayudarlo, es lo que tienen que hacer un padre y una madre preocupados por la orientación sexual de su hijo o su hija. Practicar deportes, jugar, reír, interactuar es necesario para todos los niños, cualquiera sea su identidad sexual. Eso es lo que los padres deben entender. Asimilarlo es importante y se ha avanzado en ese camino, pero aún falta mucho. Los cubanos quieren que su hija hembra, sea hembra, y que el varón, sea un macho.

Una siquiatra de los nuevos tiempos

María del Carmen Chao terminó los estudios de Medicina en 1989, la especialización en siquiatría infantil en 2000 y después cursó dos diplomados sobre maltrato infantil. Ahora integra el Comité Académico para su prevención. Es una apasionada del tema, buena comunicadora y atesora un caudal de información que nutre a diario con la práctica clínica y la investigación. En su mente guarda la historia de muchísimos casos, algunos de los cuales compartió con nosotros.
Cuenta la profesora Chao que, cuando a su consulta llegan niños o niñas con trastornos en el aprendizaje, ella trata de ampliar la información con los maestros, quienes tienen mucho que ver con ese proceso. Por esa causa interrogó a una joven maestra de la enseñanza primaria y quedó impactada por la caracterización que hizo en relación con un alumno, al cual, según la muchacha, “a veces tengo que gritarle y hasta empujarlo porque no entiende por los métodos habituales”.
Lo sorprendente, dice la doctora, es que en su relato, la maestra no veía en esa conducta el enorme error que estaba cometiendo, que estaba dañando al niño, al cual no solo agredía físicamente, sino que le gritaba y le decía bruto delante del grupo, provocando su exclusión, su aislamiento.
El daño mayor, dice la profesora, es la secuela sicológica de ese maltrato; el estigma y baja autoestima que crea, porque las heridas síquicas pueden ser peores que las físicas, pues mientras éstas se suturan aquellas quedan para siempre. Esa es la gravedad del daño sicológico.
Respecto a esa compleja trama del maltrato físico, el emocional y el sicológico, la doctora expresó que las niñas y los niños golpeados, en principio, se sienten muy tristes y angustiados porque no tienen la capacidad de valorar el maltrato y pueden interpretarlo como un castigo que merecen porque se portaron mal, porque actuaron mal. Van guardando esas emociones y, probablemente, en la adultez, maltratarán a sus hijos, reproduciendo esas conductas que aprendieron.
Romper esa siniestra cadena requiere el reconocimiento de esas malas conductas aprendidas y luego replicadas. La doctora Chao señala que los diplomados que ellos imparten han ido expandiendo conocimientos al respecto, más allá del universo de la Medicina.
Lograr que se entienda que el maltrato infantil no solo concierne al organismo de salud, en tanto impacta a la sociedad en su conjunto, es un importante logro de esos cursos por los que ya han pasado maestros y dirigentes del sistema educacional, e incluso personal del Ministerio el Interior, acompañando en las aulas a médicos y enfermeras, apunta la profesora.
Es un objetivo de los que trabajamos en este frente, refiere la doctora, sacar el maltrato infantil de esa barrera de silencio con la que se ha enmascarado durante tanto tiempo, dentro del seno de la familia y de otras instituciones sociales, donde se ocultan el maltrato físico, el daño sicológico, el abuso sexual.
También se han dio conociendo nuevas aristas del maltrato infantil –comenta la profesora–, que rompen con algunos conceptos que se tenían, como asegurar que este mal solo existía en los márgenes de la sociedad, que solo tenía que ver con personas de bajo nivel cultural. Ahora las historias conocidas evidencian otra cosa: el maltrato infantil está presente en todos los estratos sociales.
Precisamente, abunda la doctora, en determinadas zonas de la sociedad están ocurriendo fenómenos nuevos respecto al maltrato infantil. Son, por ejemplo, los abusos resultantes del poder económico. La persona que más aporta a la economía familiar tiene un poder, en virtud del cual, al ejercerlo, comete maltrato.
Son personas que dedican mucho tiempo a sus labores y no dejan espacio para atender a su descendencia; entonces, sustituyen esa atención por dinero. Son las madres que dicen a los niños: “no puedo ir a la reunión de la escuela porque tengo un control en la empresa, díselo al maestro” (y le da un dinero); o, “no puedo cocinar hoy porque llegaré tarde, pero coge este dinero y cómprate comida”, o “no te puedo acompañar en las tareas, pero resuelve con esto”. Todo lo solucionan mediante el dinero, una negligente manera de tratar con los hijos, una forma de abandono filial que provoca incomunicación, desinterés y corrupción.
La negligencia de esos padres los lleva a dar cantidades desmedidas de dinero a sus hijos, quienes lo utilizan en sus diversiones caras, para comprar alcohol y drogas, cuyo consumo se inicia cada vez en edades más tempranas, según las investigaciones conocidas por la profesora Chao. Esa negligencia, por no supervisar y orientar a sus hijos e hijas, es maltrato infantil.
Otro rostro que se ha mostrado en los últimos tiempos en nuestra sociedad tiene que ver con las relaciones entre cubanas y extranjeros de abundantes recursos financieros. La doctora tiene conocimiento de varias de estas parejas en las que, cuando hay problemas, la mujer utiliza a los hijos para exigir dinero. Es el llamado Síndrome de Munchausen por poder: la madre somete al niño o niña a ingresos hospitalarios y enfermedades simuladas para obtener beneficios. A pesar de ser un horrible maltrato infantil, por lo general queda invisibilizado.
Un signo de los tiempos actuales, que igualmente preocupa mucho a la profesora Chao, es la epidemia de gritos y obscenidades que se ha apoderado de los espacios, incluyendo las aulas donde estudian niñas y niños. Para ella, las agresivas y violentas letras del reguetón constituyen una forma de maltrato infantil. Cuál no sería su asombro cuando, en cierta ocasión, justamente esas “canciones” eran las que estaban animando una fiesta para los pequeños en la escuela de sus hijas.
La doctora señala cuánto falta para que la población en general tome conciencia adecuadamente de los daños a la infancia y se refiere al desconocimiento que existe sobre el llamado síndrome del niño sacudido, de la enorme repercusión negativa que puede tener sacudir a un menor, por castigo o por juego; o el daño sicológico que ocasiona la humillación, el silencio, la incomunicación, formas de maltrato infantil que se practican sin la conciencia de que lo son.
La profesora coincide con nosotros en que los medios de difusión masiva aún se acercan con mucha timidez a estos temas, aunque habla positivamente de un anuncio televisivo muy bien hecho sobre abuso sexual que, dice, debiera aparecer más seguido porque es uno de los maltratos más silenciados. Ocurren, generalmente, dentro de la propia familia, los agresores casi siempre están en el círculo filial o entre amistades cercanas, y el padre o la madre en ocasiones lo conoce y lo silencia -o trata de hacerlo-, aumentando las graves consecuencias que acompañarán a la víctima para siempre, que serán su pesadilla perpetua.
Es evidente que la doctora Chao es una profesional muy sensible a estos problemas y dice que aun cuando las estadísticas nuestras reflejen índices bajos en relación con el contexto universal, un solo niño maltratado ya es grave. Y expresa una metáfora demoledora: “el daño de una bomba es comparable con la bofetada a un niño”.
Pero, si bien esta es una carrera larga y la meta está muy distante, es importante el tramo que se ha recorrido. Relata la profesora que años atrás los médicos no identificaban el maltrato infantil en la hoja de cargos, porque lo ignoraban; ahora, cada vez son más los especialistas (cirujanos, dermatólogos, ortopédicos, intensivistas) que sí lo hacen, puesto que conocen los diferentes síndromes que lo evidencian.
Recordemos entonces lo apuntado antes por la doctora Chao y también por el profesor Plana: el maltrato infantil es un problema de la sociedad. Conocerlo, identificarlo, combatirlo, concierne a todos.

Bibliografía:

Acosta Tieles, Néstor: Maltrato infantil. Prevención. Editorial Científico-Técnica, La Habana, 2007.
La Santa Biblia. Antiguo y Nuevo Testamento. Sociedades Bíblicas Unidas, México DF, 1960.
“Maltrato infantil”, en Wikipedia. Enciclopedia en línea. Consulta: 2/ 12/ 2012

Anexo:

La Constitución de la República de Cuba, en el artículo 35, del Capítulo IV, dedicado a La Familia, declara:
“El Estado protege la familia, la maternidad y el matrimonio. El Estado reconoce en la familia la célula fundamental de la sociedad y le atribuye responsabilidades y funciones esenciales en la educación y formación de las nuevas generaciones.”
El mismo texto, en el artículo 38 de similar capítulo, dice:
“Los padres tienen el deber de dar alimentos a sus hijos y asistirlos en la defensa de sus legítimos intereses y en la realización de sus justas aspiraciones; así como el de contribuir activamente a su educación y formación integral como ciudadanos útiles y preparados para la vida en la sociedad socialista. Los hijos, a su vez, están obligados a respetar y ayudar a sus padres.”
Constitución de la República de Cuba. Editorial Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, La Habana, 2010, pp. 11-12.

* El contenido de este trabajo es responsabilidad de su autor y no refleja, necesariamente, la opinión de IPS.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Las más increíbles fobias sexuales

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¿Sabía usted que existen personas que sufren de diversas fobias relacionadas con el sexo? Le ha pasado alguna vez que cuando está hablando, por ejemplo, de posturas sexuales en la calle con los amigos del barrio, siempre hay alguien que reacciona, casi inconscientemente, con una frase desaprobatoria como: “qué mañoso eres”, “eres un pervertido” o incluso exigen que cambies de tema, pues aseguran “es algo anormal” hablar de ello.
La persona que le tiene fobia a hablar de temas que tenga que ver con el sexo sufre de un temor irracional denominado erotofobia. Sienten culpa de su sexualidad e incluso puede llegar al extremo de no relacionarse sentimentalmente con alguien. Y llegan a ser vírgenes de por vida. Está también la heterofobia, homofobia, parafobia, venustrafobia, genofobia, el fetichismo y la gimnofobia, miedo a la desnudez propia y ajena. Podría ser su compañero de trabajo, su amigo de la cuadra o la vecina de la esquina quienes podrían padecer alguna de estas fobias y vivir enclaustrados con sus propios demonios, muchas veces para siempre o de por vida, reseñó La República de Perú
Angustia extrema
Según el psicólogo Rafael del Busto, de la Universidad Católica Sedes Sapientiae, quienes sufren estas fobias padecen “angustia extrema”, y afirma que son aprendidas en sociedad. “Nadie nace con fobia sexual. Es un rechazo al sexo, al acercamiento opuesto, es un miedo absurdo que se adquiere en la convivencia social”, aclara. Además revela que lo padecen 1,6% de los adultos en el Perú, y que la mayoría son mujeres. “Estas fobias se presentan más en mujeres (desde los 25 años de edad) que han sufrido violaciones sexuales o, simplemente, malas experiencias al respecto. Es un miedo irracional y, quien lo padece, es consciente de ello”, agrega. Estos trastornos sexuales –indica– tienen cura, pues son tratados con terapias psicológicas y mediante medicamentos, recetados solo por psiquiatras.
Fobias femeninas
Existen mujeres que tienen miedo hasta a ser penetradas. Llegan a sentir pánico hasta de colocarse un tampón o ir al ginecólogo. Esta fobia se denomina “vaginismo” y solo se da en féminas. Otro desorden femenino se denomina falofobia, mujeres que le tienen pánico al pene. No pueden ver uno ni en pintura. Este trastorno puede tener sus causas en el miedo a ser herida o a tener un embarazo no deseado, afirman los expertos. Pero hay “machos” que no se quedan atrás: la eurotofobia es el miedo a los genitales femeninos. Los varones con este desorden prefieren no verlos. Según los sexólogos, puede ser causado por un trauma a temprana edad o por haber sufrido una violación sexual.
Claves
El fetichismo conlleva el uso de artículos inanimados tales como ropa o juguetes sexuales para la consecución del placer sexual.
Una fobia sexual es el temor persistente e irracional asociado al deseo compulsivo de evitar experiencias sexuales.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Labor del Psicólogo en Desastres Naturales




introduccion:locosporlapsicologia
Atencion
el mundo sufre cada dia  graves desastres naturales que provocan ademas de irreparables perdidas  en vidas humanas, cuantiosos daños que sobrepasan en muchos casos  el presupuesto nacional de paises pequeños y pobres, viendose obligados a pedir  la ayuda internacional, pero ademas de ello, la poblacion en general debe afrontar duras realidades como la perdida de sus seres queridos, limitaciones fisicas y hasta mentales.
es por ello que  se requiere cada dia la  atencion  en  la salud mental de la poblacion, diponiendo para ello de profesionales de la psicologia y psiquiatria dispuestos a ayudar en el momento oportuno.
presentamos este tema de reflexion sobre la labor del psicologo  enfrentando estas situaciones




http://visionpsicologica.blogspot.com/2008/05/labor-del-psiclogo-en-desastres.html

CONSIDERACIONES GENERALES
DESASTRES NATURALES:

Los desastres son eventos que causan daños considerables a las personas, los bienes, los servicios; que superan la capacidad de recuperación de manera inmediata en la población (Aliaga, 2000).

Los desastres naturales son hechos inesperados a la vez inevitables, tienen de manera precipitada y sin aviso, afectan un área amplia, mientras que otros ejercen sus efectos en un lugar específico, algunos persisten durante horas y otras segundos o minutos; teniendo como resultados daños materiales, pérdidas humanas (Cohen, 1990).

La primera deferencia que se establece para entender este concepto se puede observar en un ejemplo: si un sismo se produce en un desierto deshabitado no tendremos un desastre; sino únicamente un fenómeno natural, para que se produzca un desastre, necesitamos un fenómeno natural peligroso actuando sobre una población o sistemas vulnerables.

Los principales desastres naturales, que ocurren en el país, con grandes impactos son: sismos, inundaciones, sequias y deslizamientos.

Características de los desastres naturales:Según Baum (1987), los desastres naturales se caracterizan por:
. Afectan a mucha gente al mismo tiempo.
· Es repentino
· Es de fuerte impacto
· Causan daños y pérdidas
· En algunos casos se pueden predecir
· Muestra un claro declive
· Carencia de control.
· Sus efectos se extienden y persisten

Fases de los desastres:
Cohen (1990) define a las fases de los desastres como:

Fase pre impacto.- abarca dos etapas como el de amenaza, que es un peligro general y a largo plazo constituida por una posible calamidad corriendo riesgos y la advertencia, etapa en la que hay indicios claros de que va a ocurrir el evento.

Fase impacto.- ocurre el desastre y se ve afectada la comunidad, domina el miedo a medida que la victimas buscan seguridad, originándose pánico cuando el escape es imposible. También ocurre una “fase heroica” donde los damnificados actúan en forma heroica para salvarse a sí mismo y a otros, observándose una conducta de colaboración.

Fase post impacto.- Después de ocurrido el desastre incluyendo la resolución de sus problemas. Periodo de “luna de miel” ocurre poco después, donde los damnificados muestran energías en la reconstrucción de sus vidas y la desilusión se interrumpe el apoyo.

Consecuencias posibles de los desastres:Bryce (2001)
Morbilidad y mortalidad: Daño, sufrimiento, enfermedades, inanición, muerte.
Pérdidas materiales: Daño, prejuicio, destrucción, contaminación, pérdida económica, agotamiento de recursos.
Interrupción social

DESASTRES NATURALES Y SALUD MENTAL
En situaciones de desastre naturales y emergencias no solo se producen muertes, enfermedades físicas y pérdidas económicas, sino también secuelas en el aspecto psicológico de la población. El impacto psicosocial de un desastre es el resultado de varios factores que necesitan ser considerados apropiadamente como la causa y características del evento, la implicancia del individuo, el tipo de pérdida (OPS, 2002).

aikeu (1996) sostiene que los desastres naturales van a precipitar una crisis o un estado de desorganización caracterizado por una incapacidad para superar el problema con el potencial de un daño de larga duración.

salud mental está relacionada al desarrollo de las personas, cómo interactúan con los demás, la manera de cómo proyectan su vida obteniendo bienestar en sus capacidades físicas, intelectuales o emocionales (MNSA & INSM, 2000).

REACCIONES PSICOLOGICAS EN SITUACIONES DE DESASTRE.LA OPS (2OOO) da a conocer que las respuestas individuales y comunitarias a los desastres son numerosas y esas reacciones a menudo son categorizadas como:

Reacciones psicofisiológicas: Fatiga, náuseas, temblores finos, tics, sudoración, escalofríos, mareos y trastornos gastrointestinales.

Reacciones de comportamiento: cambios del sueño y del apetito, abuso de sustancias, hipervigilancia, cambio de la marcha y llanto fácil.

Reacciones emocionales: Ansiedad, depresión, irritabilidad y pesar.
Reacciones cognitivos: dificultades para tomar decisiones, confusión, falta de concentración y atención.

El manual de la APA (1997) menciona cuatro tipos de reacciones frente a los desastres:
· Reacciones normales a los desastres.
· Reacciones paralizantes
· Reacciones hiperactivas
· Reacciones corporales

Además la OPS (2002) señala las siguientes reacciones psicológicas cuando ocurre un desastre, de acuerdo a las edades.
Reacciones psicológicas en niños de 1 a 7 años:

· Pasividad, no participa en actividades
· Miedo generalizado
· Falta de concentración
· No quieren hablar de lo que pasó, sienten culpa
· Tienen pesadillas, se despiertan de madrugada
· No quieren separarse de sus padres
· Regresan a conductas ya superadas
· Sienten angustia, no entienden significado de muerte
· Esperan a la persona muerta
· Juegos repetitivos relacionados al suceso
Reacciones psicológicas en niños de 8 a 11 años:
· Sienten responsabilidad y culpa por lo ocurrido
· Siente miedo de estar solos y de tener contacto con aquello que le recuerde el suceso
· Juego y conversación con exceso de detalles acera del evento.
· Miedo a controlar sus sentimientos (llanto, enojo, etc.)
· Alteración del sueño
· Preocupación por la seguridad de si mismos y de otros
· Cambios repentinos de conducta, miedo a fantasmas
· Dolores corporales

Reacciones psicológicas en niños de 12 a 18 años:

· Culpa por haber sobrevivido
· Desinterés por la vida
· Pena, sensación de vulnerabilidad
· Se comportan diferente, consumen sustancias, hacen uso de la delincuencia.
· Conductas sexuales inapropiadas
· Cambios repentinos en sus relaciones con las personas
· Deseos y planes de venganza
· Deseos de entrada prematura a la edad adulta


Reacciones psicológicas en adultos:
· Ansiedad, tristeza, llanto, culpabilidad
· Fatiga, insomnio
· Confusión para pensar, problemas de memoria
· Abandono de la higiene personal
· Cambios de hábitos alimenticios
· Pérdida de confianza, frustración
· Recuerdos muy vivos del evento
· Desorientación en tiempo y lugar
· Uso excesivo de alcohol y/o drogas
· Problemas en el trabajo, familia
· Enojo e irritabilidad, necesidad de estar solos
· Crisis de miedo, se siente abrumado de estar solo
· Disminución de la resistencia física
· Dificultades para retornar al nivel de vida normal
· Intensa preocupaciones por otros
· Temblores musculares, náuseas
· Dolores de pecho y cabeza, dificultad para respirar.
· Palpitaciones o taquicardias, aumento de presión sanguínea

Algunos criterios para determinar que una expresión emocional se esta convirtiendo en sintomática son:

· Prolongación en el tiempo.
· Sufrimiento intenso
· Complicaciones asociadas como una conducta suicida
· Afectación del funcionamiento social y cotidiano de la persona

REACCIONES PSICOLOGICAS EN LAS FASES DE LOS DESASTRES.

Calderón (2002) señala tres periodos en los cuales se presentan las siguientes reacciones específicas.

Fase pre impacto:
El periodo de amenaza se inicia cuando los medios alertan a la comunidad marcando expectativas individuales y colectivas generando niveles de estrés y de ansiedad presentándose confusión, indecisión, sensación de impotencia ante la posibilidad real de un desastre. Las personas pueden negar el riesgo, presentan una actitud fatalista, creencia de que el suceso no le traerá consecuencias a él o a su familia. En el aspecto colectivo las reacciones interpersonales aparecen conductas que fluctúan entre la hostilidad y el más estrecho acercamiento para planificar medidas de apoyo. A veces aumenta el fervor religioso como elemento de seguridad.

Fase de impacto:Se presentan reacciones conversivas: cesación de una función corporal, atenuándose a través de síntomas el sentimiento penoso, pánico individual reemplazando la capacidad de juicio y pérdida del control que el individuo tiene sobre sí mismo, acompañado de otros síntomas psicológicos y somáticos. Las reacciones psicológicas y las conductas de supervivencia están muy relacionadas con la personalidad del individuo, el grado de adaptación que ha sido en experiencias anteriores, el manejo adecuado de las defensas psicológicas y los antecedentes de entrenamiento previo, razón por la cual son diferentes las reacciones individuales y colectivas durante este periodo.

Fase post impacto:
Fase en que las victimas tanto individual como colectiva, deben enfrentarse a las contingencias del diario vivir frente a un ambiente que ha cambiado, por la perdida parcial o total de su familia, su comunidad, sus recuerdos personales. Se intenta la recuperación de los hogares de las personas afectadas.

Pueden presentarse sentimientos de dependencia, pasividad, frustración, cuadros de ansiedad, apatía, temor, depresión, indiferencia, impotencia, desesperanza.

TRASTORNOS PSIQUICOS:
La OPS (2002) señala que en situaciones de emergencias las patologías más observadas son de tipo depresivo y ansiedad, así como los trastornos por estrés agudo y post traumático, también podemos encontrar conducta o ideación suicida, trastornos disociativo o de conversión, trastorno psicótico agudo, estados de pánico, etc.

TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO:

La OPS (2002) señala que este trastorno aparece en el periodo de seis meses o más, posterior a sufrir un evento traumático muy significativo e impactante para la persona. Los criterios para el diagnóstico incluyen la duración de 4 meses o más de los siguientes síntomas.

· Recuerdo continuado de evento traumático, sueños recurrentes o sensación de malestar al enfrentarse circunstancias parecidas.
· Evasión de situaciones similares o relacionadas con el evento traumático. Esfuerzos por evadir pensamientos, gente, hogares y cosas que le recuerden lo sucedido.
· No recordar totalmente o parcialmente el evento traumático.
· Síntomas per5sistentes de sobreexcitación psicológica: insomnio, sueños desagradables, irritabilidad explosiones de enojo, dificultades en la concentración, neurosis y sobresaltos, miedo e inseguridad.
· Otras manifestaciones como: disminución de interés en actividades que antes le atraían, aislamiento, se siente frío emocionalmente o deprimido, culpabilidad por haber sobrevivido, problemas en la escuela, con la familia o en el trabajo, abuso de alcohol o drogas e ideas suicidas.

INTERVENCIÓN DEL PSICÓLOGO:
LABOR DEL PSICÓLOGO:
En el trabajo del psicólogo frente a los desastres se traduce en dar a conocer a las personas sus vulnerabilidades y cómo reducirlos, que tengan una actitud de alerta y respondan ante el peligro con confianza, además de disminuir en ellas la incidencia de reacciones psicológicas negativas.

Gutiérrez & Vera (1999) sostienen que la labor del psicólogo ante situaciones de desastres representan los diferentes tipos de intervenciones.

Antes del desastre:· Investigaciones sobre aspectos psicosociales en diferentes situaciones de emergencia ocurridas.
· Estudios de necesidades sobre intervención psicológicas en catástrofes
· Elaboración y concretización de programas de información a la población sobre los distintos riesgos, planes de información y medidas de autoprotección, es decir fomentar la cultura preventiva.
· Ejercicios y simulacros.
· Programas de autoprotección en el ámbito escolar.
· Programa dirigidos a los grupos de intervención como bomberos, policías, etc., de preparación para situaciones críticas y prevención de estrés, tanto desde el punto de vista de la autoprotección como del apoyo psicológico a las victimas.
· Programa formativos dirigidos a los psicólogos de catástrofes basados en el perfil profesional, con el objetivo de tener una red de psicólogos con una formación homogéneas y un modelo de intervención común.
· Incluir en planes de emergencias a grupo de intervención psicosocial.
· Establecer procedimientos operativos para dar una respuesta rápida y coordinada a las necesidades psicosociales en los desastres en distintos ámbitos de intervención social.

Durante el desastre:
· Intervención psicológica inmediata.
· Intervención estratégica que implica asesoramiento a instituciones, evaluaciones de necesidades, coordinación del equipo, relación con los medios de comunicación.
· Intervención con afectados y familiares.
· Intervención con los grupos de intervención, asesoramiento sobre medidas de autoprotección (turnos, descanso, ventilación emocional).

Después del desastre:
· Asesoramiento psicológico, psicoterapia a los afectados y grupos de intervención que lo requieran.
· Analizar la sintomatología en el transcurso del tiempo e identificar reacciones retardadas.

Estrategias de intervención:
Entre las estrategias psicológicas tenemos:

· Manejo del estrés
· Desmovilización emocional
· Intervención en crisis
· Trabajo de grupos manejo psicológico del duelo

Por el momento vamos hablar de la más utilizada:

Intervención en el tratamiento de estrés postraumático
El abordaje psicológico de este trastorno es muy variado. Para Lewis (2002) describe los pasos para la recuperación del trauma diferenciado cuatro etapas:

A) Adquirir una sensación de seguridad: ayudar a los pacientes ha comprender que su nerviosismo, ansiedad, sus pesadillas, la hipervigilancia y el pánico, recuperar cierto control sobre lo que le está pasando.


B) Recordar los detalles de trauma: alienta al paciente a volver a relatar los acontecimientos traumáticos lo más vívidamente posible para conocer parte del mismo que puedan haber quedado disociadas y por lo tanto ausentes de la emoción consciente.
C) Lamentar la pérdida que ha provocado: los pacientes necesitan lamentar la pérdida que el trauma ha ocasionado; el duelo que se produce al relatar esos acontecimientos dolorosos señala la habilidad de despojarse del trauma.


D) Volver hacer una vida normal: las repeticiones ocasionales de los síntomas suelen persistir, pero hay señales de que el trauma ha sido en gran medida superado siendo la reducción de síntomas fisiológicos a nivel aceptable y el ser capaz de soportar los sentimientos asociados con los recuerdos de trauma. Es importante que no surjan estos recuerdos en momentos de descontrol, sino ser capaz de evocarlos voluntariamente como cualquier otro.


El pasado lunes ocurrió otra gran catástrofe en el suroeste de china, El terremoto causó heridas a en torno unas 65 000 personas, de las que más de 100 000 se encuentran en estado grave, este sería otra prueba de que el mundo no esta libre de catástrofes y accidentes, que van a repercutir en la vida y salud mental de las personas, estos acontecimientos terribles consolidan la importancia de la intervención psicológica, por ello el labor del psicólogo será cada vez mas imprescindible y necesario.




REFERENCIAS:
  • Aliaga, A (2000) Teoria de los desastres. oficina de defensa nacional del MINSA.
  • Brenson, G & Sarmiento, M. Intervencion en crisis y desastres. www.amauta.org.
  • Cohen, R (1990) Manual de la atencion de salud mental para victimas de desastres.