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domingo, 4 de septiembre de 2016

¡NO LES HAGA LAS TAREAS ¡



“Enséñeles a sus hijos a estudiar. Adecúeles un lugar, motívelos, supervíselos y no asuma  las obligaciones  escolares de ellos”

Dicen que es preferible  “enseñar a pescar  que regalar el pez”. Y  si se habla  de educación, este adagio  debe aplicarse  al pie de la letra, pues es mejor que les inculque  a sus hijos  buenos  métodos de estudio  y les adecue un confortable  lugar  para ello, a que se pongan  hacerles las tareas.

“la  ventaja  de crear  hábitos de estudio  en los niños  es que se logra que estos  incorporen  esa actividad en su actuar como una rutina  normal  y no como algo que les quita tiempo, además el menor  mejorara su capacidad  intelectual”

Para que   les indique  a sus hijos  dónde  y cómo  actuar  deben estudiar, les daremos  algunas recomendaciones  del docente  de preescolar  Carlos Cifuentes:

EL LUGAR: puede ser el cuarto del niño  o un espacio  especial  para esa actividad se recomienda:

-       Tener una  mesita  y una silla  acorde al tamaño de del  niño.

-       Tener una repisa  para sus libros.

-   Que siempre sea el mismo espacio así el menor  se acostumbrara y no se distraerá fácilmente

-       Realizar  las tareas  todos los días a la misma hora  así lograra  un hábito de estudio.

-       El lugar  de estudio  debe ser silencioso, iluminado  y ventilado.

-       En lo posible, trate de no decorar  el espacio  en el que el  niño estudia  pues los juguetes  y afiches lo pueden distraer.

LOS MATERIALES

El niños  deberá  alistar  libros, lápices, borrador , sacapuntas y demás materiales  antes de sentarse  a hacer las tareas, de esta manera, no perderá  tiempo  y evitara  distracciones.

Descansar: un paréntesis  no viene mal, es recomendable  que su hijo descanse unos 30 minutos  entre la comida  y el estudio.

Los expertos aconsejan  que los periodos de estudio  en la casa  no sean más largos  que los del colegio, si es necesario, el menor deberá descansar  unos 15 minutos  después  de media hora  de estudio.

Ayudar, no alcahuetear:

Responda las  dudas  que su hijo tenga  respecto a cómo hacer la tarea , ayúdele  a buscar  material  y échele un vistazo  a lo que  el escriba, lo que debe evitar  es realizar  la tarea por él.  Así, incentivara  en su hijo  las ganas de aprender.

Cero interrupciones: mientras  el niño  este estudiando  trate  de no interrumpirlo. de esta manera, además  de no desconcentrarlo , cultivara  en su hijo  el respeto  por el momento  en el cual estudia, lo considerara “sagrado”.

Puntualidad: si su niño  es mayor  de seis años, establézcale  un horario  para hacer las tareas. Así le inculcara la responsabilidad y la puntualidad.

Tomado de: Periodico Q”hubo- Cali  edición impresa- 


Digito: jl

lunes, 28 de septiembre de 2015

LA “SUPERACIÓN” DEL PSICOANÁLISIS ES DESCONOCIMIENTO DEL PSICOANÁLISIS CONCEPTO DE INCONSCIENTE

 

LA “SUPERACIÓN” DEL PSICOANÁLISIS ES DESCONOCIMIENTO DEL PSICOANÁLISIS CONCEPTO DE INCONSCIENTE

Por: LUIS SCHNITMAN*
Tomamos unas palabras de este autor, que sitúan con notable claridad el problema de la ‘superación’ del psicoanálisis, que se ha constituido recientemente como una posición gremial en varias ramas de la psiquiatría y  la psicología, en contra de la validez del psicoanálisis.
Es de especial interés su referencia a esta opinión por parte de Sartre y Hesnard, y sus sendas rectificaciones posteriores; si bien es justo reseñar que otros críticos han adherido a esta idea y la siguen sosteniendo.
En el fragmento seleccionado, el autor no entra a describir el contenido del concepto de inconsciente, dedicándose a resaltar su contraposición con las corrientes de pensamiento vigentes:
“El tema más importante de todos los que presenta el pensamiento de Freud, el más notable de sus descubrimientos, es el del inconsciente, pero desgraciadamente también es el más difícil de todos los problemas que planteó en el estudio del hombre. El pensamiento de Freud en ningún punto como en este del inconsciente se contrapone más radicalmente – por no decir más  escandalosamente – a la cultura de su tiempo. Hay una notable incompatibilidad entre lo que Freud propuso como esquema de la estructura psíquica y lo que toda la cultura de su tiempo había pensado del hombre. Hay una especial incompatibilidad, por ejemplo, entre el pensamiento de Freud y toda la doctrina evolucionista, en psicología, en antropología, en sociología; en filosofías como la de Hegel, todas las doctrinas fenomenológicas que surgieron contemporáneamente a su obra y que son radicalmente contrapuestas a su pensamiento, y por supuesto al pensamiento religioso de todo tipo y de toda índole, también se contraponen de la manera más clara, más abierta y más irreconciliable. Por lo tanto, para Freud era de esperar una gran oposición, silencio, rechazo, tergiversación, es decir, una pésima recepción para ese elemento extraño de la cultura de su época, el inconsciente.
Para los filósofos que creen tener las cosas claras y tienen una refutación rápida a la manera sartriana, hablar de pensamientos inconscientes es una contradicción en los términos, es lo mismo que no hablar de nada, es como hablar de hielo frito, porque un pensamiento es consciente por definición y punto. Así, hablar de sentimientos inconscientes es algo tan ridículo como hablar de un sentimiento que no se siente, de sentimientos insensibles. De manera que los filósofos comenzaron a refutar el problema en sus propios términos, pero para su propia desgracia, el problema no solamente era un hueso duro de roer sino que también era difícil de sospechar, y una vez que Freud produjo el tema, tampoco era fácil ocultarlo y ocultar la obra que alrededor de ese tema seguía creciendo en el campo de la antropología, de la lingüística, de la terapéutica y de la crítica literaria. Esto no se podía acallar, y el mismo Sartre, después deberá reconocer que su claridad (en “El ser y la nada”) es pura ignorancia, y que el psicoanálisis es indispensable en el mundo moderno.
Otro autor muy notable, Dr. Hesnard, había escrito un libro por la misma época de El ser y la nada que denominó “El universo mórbido de la culpa” en el cual se producía una gran superación del pensamiento de Freud, superación saludada con gran alarde en el prólogo del doctor Wallon, presidente del Instituto Francés de Psicología; pero unos 22 años más tarde, el Dr. Hesnard produjo otro libro que se llama ”La obra de Sigmund Freud y su importancia para el mundo moderno”, que publicó en el año 1963, en el cual descubre también lo mismo que Sartre, que la superación del psicoanálisis era un desconocimiento del psicoanálisis.
Esa historia de la superación es una historia muy interesante y la traigo aquí a cuento, como una alerta sobre la dificultad intrínseca del tema que vamos a tratar; una dificultad contra la que desgraciadamente no podemos hacer nada, porque hay cosas que son difíciles en su propia esencia, que no dependen de nuestra exposición, aunque podamos hacer un esfuerzo para simplificarlo. De la misma manera que no se puede enseñar la doctrina de Einstein, por ejemplo, en términos de aritmética elemental, hay también una parte fundamental del pensamiento de Freud que no se puede simplificar demasiado y debemos aceptar el trabajo de abordarlo.”1
*Médico psicoanalista. Miembro Fundador de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero. Asesor de la Secretaría de Salud Dptal. del Valle, en Clima Laboral y Psicoanálisis Comunitario. R. M. 6840
1Extracto de ‘Psicoanálisis y Criminología’, de Estanislao Zuleta. Editorial Espejo. 1986. Medellín. Colombia.
 
tomado de: http://www.calicultural.net/la-superacion-del-psicoanalisis-es-desconocimiento-del-psicoanalisis-concepto-de-inconsciente/

martes, 9 de septiembre de 2014

Preguntas y respuestas al acoso psicológico

Foto: (Archivo)
Es posible acosar a alguien de forma tan sutil que resulte casi imperceptible a ojos de terceras personas. Esto lleva a que las víctimas se vean indefensas e incapaces de explicarse lo que les está pasando. Esta dificultad se hace aun mayor cuando son niños de corta edad quienes sufren el problema del acoso, pues experimentan el malestar asociado pero generalmente carecen de la capacidad para expresar lo que les está pasando.
Hay que tener en cuenta que existen situaciones que llevan a algunas personas a sentirse acosadas sin estar siéndolo. No es suficiente la sensación de sentirse acosado para diagnosticar el acoso. El acoso no puede diagnosticarse en función de vivencias subjetivas.
El criterio para determinar si hay acoso deberá ser siempre la existencia de conductas objetivas de maltrato, que tengan un caracter continuado, recurrente y sistemático.
¿Es el acoso una percepción subjetiva?
No. El acoso puede objetivarse y evaluarse por profesionales especializados. Existen distintas herramientas psicométricas o tests que permiten evaluar el tipo de conductas de maltrato al que uno está expuesto y su frecuencia. Existen tests específicos para los distintos tipos de acoso: acoso escolar, acoso laboral, etc.
Cada conducta puede ser objetivada de distintas formas. Por ejemplo, el trato a gritos y las amenazas verbales pueden ser grabados. Otras veces las conductas de maltrato son vistas por terceras personas o quedan registradas de alguna otra forma. La forma de objetivar esas conductas variará en función del tipo de conducta que sea.
¿Qué efectos produce el acoso sobre la salud?
El acoso puede tener graves efectos sobre la salúd física y el estado psicológico.
El acoso constituye una situación de amenaza para el organísmo. Por lo general ningún ser humano nace preparado para hacer frente al acoso cuando este se prolonga en el tiempo. Con el tiempo se van minando las fuerzas y los recursos de afrontación de las personas dificultando la salida de la situación. Las víctimas terminan por caer en un estado de indefensión aprendida pues descubren que hagan lo que hagan el acoso continúa.
Uno de los cuadros clínicos más frecuentes que se desarrolla a raíz del acoso es el SEPT o Síndrome de Estrés Postraumático. Suele cursar con síntomas depresivos, ansiedad y un pronunciado miedo a todo lo que suponga el riesgo de volver a ser maltratado. Cuando los daños se cronifican pueden llevar a cambios permanentes de la personalidad. Si está siendo acosado o tiene secuelas de una situación de acoso del pasado, busque ayuda.
Enfrentarse al acoso supone un gran desgaste energético y por ello las víctimas pueden desarrollar molestias somáticas de muy distintos tipos: dolores musculares, cefaleas, palpitaciones, problemas de piel, problemas digestivos, problemas respiratorios, nausea, etc..
Uno de los síntomas más característicos del acoso es el miedo a ir al sitio en que este se produce. En ocasiones el organismo reacciona enfermando como forma de evitar ir al lugar en que uno es maltratado. Por ejemplo los niños que sufren acoso escolar pueden sufrir genuinos dolores de cabeza, nauseaa o incluso fiebre elevada cada mañana antes de partir hacia el colegio.
¿Que es el Estrés Postraumático o SEPT?
El Estrés Postraumático es uno de los cuadros más rebeldes de la psicología. Mientras que algunos síndromes y trastornos pueden desaparecer con el mero paso del tiempo, el SEPT suele ser de caracter crónico y no desaparece con el tiempo si no es tratado adecuadamente.
El SEPT parece a raíz de una situación traumática en que la persona percibe un peligro para su integridad física o psicológica. Si usted ha sufrido una situación traumática y ha notado durante un periodo superior a un mes los siguientes síntomas es probable que haya desarrollado SEPT:
*Recuerdos invasivos y desagradables de la situación traumática.
*Pesadillas.
*Pensamientos recurrentes sobre la situación traumática vividos con malestar.
*Intentos de evitar imagenes, pensamientos o sentimientos relacionados con el trauma.
*Evitación de estímulos que recuerden al trauma.
*Desesperanza al pensar en el futuro.
*Incapacidad para disfrutar.
*Irritabilidad y enfados incontrolables.
*Insomnio.
*Hipervigilancia (estar continuamente en estado de alerta).
¿Porqué el acoso genera SEPT?
Algunas personas se preguntan cómo el acoso puede generar cuadros tan graves. Cuando se mira aisladamente una única conducta de maltrato (un insulto, un empujón, una amenaza...) puede parecer un hecho menos grave que otras situaciones traumáticas como los accidentes de coche, terremotos, atracos con violencia física, etc.
La gravedad del acoso no recae en la magnitud de las conductas individuales de acoso u hostigamiento sino en su caracter repetitivo. Aunque las conductas aisladamente puedan llamar poco la atención a terceras personas, para las víctimas suponen todo un proceso de victimización que las mantiene en constante estado de alerta.
Las víctimas de situaciones de acoso viven el día a día con auténtico terror, a la espera de descubrir cual será la siguiente conducta de maltrato y de humillación, dentro de un proceso que nunca termina y que ellos no pueden detener. Eso es lo que genera la vivencia de estar ante una auténtica amenaza para su integridad, generando el cuadro de estrés postraumático.
¿Es necesario esperar a que aparezca el daño psicológico para diagnosticar el acoso?
No. De hecho lo ideal es diagnosticar la situación de acoso o maltrato antes de que haya daños para así poder prevenirlos. Es por eso que en distintos ámbitos ya existe la obligación legal de tomar medidas para evitar que el acoso genere daño a las personas.
Los centros educativos están obligados a tomar medidas para proteger a cualquien menor de situaciones de acoso y violencia escolar. Igualmente las empresas están a obligadas a evaluar los riesgos psicosociales en el trabajo, lo que incluye el acoso laboral, para tomar las medidas necesarias para impedirlo y sancionarlo.
¿Se puede denunciar el acoso?
Si. El acoso puede ser denunciado. Hay profesionales especializados en la atención a víctimas de maltrato psicológico en distintos ámbitos, tanto a nivel psicológico como en el ámbito legal. Hay algunos ámbitos en que ya se ha legislado el acoso psícológico.
¿Es verdad que el acoso te hace más fuerte o te prepara para la vida?
Al contrario de lo que algunas personas defienden, el acoso no hace más fuertes a las personas ni prepara para la vida. Por el contrario, el acoso disminuye las capacidades y recursos que tiene una persona para defenderse, aumentando su vulnerabilidad en futuras situaciones de acoso.
Lo que hace fuertes a las personas y las dota de capacidad para afrontar los problemas es contar con buenos modelos a imitar, modelos que les apoyen, y que sean un ejemplo a seguir sobre cómo defender en la vida aquello en lo que uno realmente cree.
¿Es consciente mi acosador de que me está haciendo daño?
Los acosadores son conscientes de que están maltratando a otros y de que les pueden estar generando daños. Lo que ocurre es que no les importa dañar a otros. No sólo no les importa dañar a otros sino que (aunque no lo manifiesten explícitamente) su objetivo es dañar. A veces quieren dañar al otro con el mero fin de eliminarlo (por venganza, envidia, etc.) o para generarle un daño y un sufrimiento. Otras veces dañar al otro es un medio que les permite alcanzar otro fin (por ejemplo, quedarse con el puesto de trabajo de la persona acosada, demostrarle al grupo que tiene más poder, etc.).
¿Es posible acosar a alguien por una buena causa?
No. El acoso por definición está mal, ya que busca dañar a la otra persona. No hay nada que justifique el acoso. Pongamos el siguiente ejemplo: un trabajador puede ser lento, vago y perezoso, pero incluso en las peores circunstancias existirán otras medidas para solucionar el problema que no impliquen destruir al otro física ni psicológicamente.
No es aceptable maltratar y hostigar a otra persona sea cual sea el fin perseguido. Los intentos de justificar el maltrato son propios de personalidades maquiavélicas (un subtipo de personalidad psicopática).
Si usted es víctimas de acoso no espere que su agresor confiese los verdaderos motivos por los que le está acosando.
Su agresor busca perjudicarle, por tanto: No intente hacerle entrar en razón. Su acosador ya sabe que le está acosando, y además le da igual dañarle. El único que no termina de entrar en razón y darse cuenta de que realmente le están acosando suele ser la víctima de ese acoso.
No crea ni una de las palabra que diga cuando intente justificar el maltrato. El maltrato nunca es justificable.
Recuerde que usted no necesita que su agresor reconozca su animadversión hacia usted. Esa animadversión ya está plasmada en cada una de sus conductas de maltrato hacia usted.
¿Qué puedo hacer si sufro una situación de acoso?
Si usted, o una persona a su cargo, está sufriendo acoso, busque ayuda. Es posible salir de esa situación y recuperarse del daño. Nunca de la situación por perdida. Hay personas especializadas en ayudar a gente en esa situación.