Mostrando entradas con la etiqueta PERSONAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PERSONAS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de octubre de 2018

#HumanidadYPsicologia Problemas físicos y de salud mental, males que aquejan más a las mujeres en #Cali



Las mujeres y las personas de estratos bajos son las más afectadas por problemas de salud física y mental en Cali. Así lo revela la encuesta poblacional Calibrando, realizada por el Observatorio de Políticas Públicas, Polis, de la Universidad Icesi, que desde el año 2014 hace estos monitoreos con el fin de evaluar la calidad de vida de los caleños.

Según el documento que consolida datos del 2017, al igual que las cifras nacionales, las tasas de sobrepeso y obesidad van en aumento y reportan crecimientos anuales del 1%.

La encuesta indagó a 4853 caleños, de las cuales el 46% presentaba sobrepeso u obesidad. Valeria Trofimoff, coordinadora del Observatorio Polis, indicó que estos datos son objetivos, teniendo en cuenta que a las personas encuestadas se les toma su estatura y peso “y con esa información hacemos el cálculo del índice de masa corporal y ahí determinamos si tiene sobrepeso”

La investigación también arrojó que las tasas de obesidad en las mujeres estratos 5 y 6 (32%) es más baja en comparación a las mujeres estrato 1 (48%); que el sobrepeso es más prevalente entre los hombres (40%) en comparación a las mujeres (30%); y que la obesidad es mayor en mujeres que en hombres, puesto que para el 2017, el 20 % de las mujeres y el 15 % de los hombres eran obesos.

Otro dato que contiene la encuesta, es que las personas que habitan en los barrios estrato 1 y 2 reportan un mayor número de días de enfermedad física y esta prevalencia es aún más alta entre las mujeres.

El 25.6 % de las mujeres estrato 1 perciben su estado de salud como regular o malo, mientras que 16.6 % de las mujeres estrato 5 y 6 lo perciben así. En general, alrededor del 65 % de la población caleña percibe su estado de salud como excelente o bueno

Salud mental

La investigación señaló que en Cali, al igual que en otros países, las mujeres tienden a sufrir más de problemas emocionales como depresión, ansiedad o estrés en comparación con los hombres. Una mujer de estrato 2 experimenta, en promedio, 12.5 días de algún problema emocional, mientras que un hombre de estrato 2 experimenta, en promedio, alrededor de 7 días.

“Hemos encontrado que las personas que están satisfechas con parques y espacios públicos en su comuna tienden a reportar un mejor estado de salud y ser menos obesas, entonces si no hay esa infraestructura es más probable que la población no se sienta bien física y mentalmente”, indicó Trofimoff y añadió que una de las recomendaciones es invertir en espacios verdes, iluminación de parques, cicloinfraestructura y jornadas de salud física (como la ciclovía).

Para Sandra Mina, representante del sector mujer en el Consejo Municipal de Planeación, es importante fortalecer las campañas preventivas que promuevan la salud sexual y reproductiva, física y mental, en las mujeres.

“Hay varios factores que determinan esas problemáticas, por ejemplo, muchas mujeres no usan espacios deportivos a ciertas horas porque se sienten inseguras. En el caso de salud mental, la mujer está recibiendo una carga alta de estrés en razón a los múltiples roles que desarrolla cuando es madre, trabajadora o tiene responsabilidades con otros familiares cercanos, entre otros”, precisó Mina.

Entre tanto, el secretario de Salud de Cali, Alexander Durán, manifestó que desde la Administración se vienen trabajando varias estrategias para mejorar el panorama de salud física y emocional de los caleños, como:

“Incrementar las actividades dirigidas con la Secretaría de Deportes, hoy se tienen más de 1200 monitores que trabajan con diversos grupos; una vez al mes se está habilitando la ciclovía nocturna para que la gente tenga más espacios para caminar y hacer ejercicio; este año se espera entregar el Corredor Verde y parque lineal río Cali, con lo cual la gente tendrá dos grandes parques para estas actividades; también tenemos las obras de implementación de ciclorrutas, y hay un decreto firmado para evitar gaseosas y comidas empacadas en las tiendas escolares, que poco a poco se va implementando”, dijo Durán.

El funcionario añadió que actualmente se trabaja en la construcción de una política pública de salud mental, que se espera tener lista en el 2019.

Ficha técnica
Grupo objetivo: hombres y mujeres mayores de 18 años. Residentes en Cali.
Tamaño de la muestra: 4853 encuestas realizadas entre 2014 y 2017. Encuesta estadísticamente representantiva por sexo, estrato socioeconómico y raza /etnia.

Técnica de recolección: encuestas directas (cara a cara) en puntos centrales de la ciudad.

Margen de error: 2.8% con un nivel de confianza del 95%.

Fuente: Encuesta poblacional CaliBRANDO, del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad, Polis, de la Universidad Icesi.

https://www.elpais.com.co/cali/problemas-fisicos-y-de-salud-mental-males-que-aquejan-mas-a-las-mujeres-en.html

jueves, 4 de enero de 2018

Qué cosas no decirle a una persona con cáncer














¿Cuál creen que es la pregunta que se le hace más comúnmente a una persona que tiene o tuvo cáncer? Si pensaron “¿Cómo estás?”, acertaron.
Sin embargo, por atentas que parezcan esas palabras, a menudo no son de ayuda e incluso pueden ser dañinas. En una fiesta familiar que tuvo lugar un año después de mi propio tratamiento contra el cáncer, un pariente lejano me preguntó justo eso. Le contesté: “Estoy bien”. Él insistió: “¿De verdad estás bien?”.
“De verdad”, le dije. Pero ¿y si no lo hubiera estado? ¿Me habría gustado ponerme a describir las malas noticias médicas en lo que se suponía que era un evento divertido?
Un diagnóstico de cáncer puede dejar mudos a los amigos y familiares, o bien provocar que hagan comentarios inapropiados, aunque su intención sea buena. Algunos que no saben qué decir, simplemente evitan por completo al paciente con cáncer, un acto que puede ser más doloroso que si dijeran o hicieran algo inadecuado.
Un nuevo libro, Loving, Supporting, and Caring for the Cancer Patient, escrito por un hombre que recibió tratamiento para combatir un cáncer que ponía en riesgo su vida y que ha dado asesoría a decenas de otros que también padecen esta enfermedad, me puso a pensar en la mejor manera de hablar con alguien que enfrenta el cáncer: su diagnóstico, tratamiento y secuelas. El autor del libro, Stan Goldberg, es un especialista en comunicación, profesor emérito de trastornos de la comunicación en la Universidad Estatal de San Francisco.
Goldberg descubrió a la edad de 57 años que padecía una forma agresiva de cáncer de próstata. En una entrevista comentó que los pacientes con cáncer con frecuencia se topan con personas que adoptan el papel de animadores y dicen cosas como: “No te preocupes”, “Vas a estar bien”, “Vamos a enfrentar esto juntos”, y “Van a encontrar una cura”.
Sin embargo, comenta, “las palabras de aliento pueden funcionar a corto plazo, pero a la larga pueden generar culpa si el cáncer es más agresivo y vence todos los esfuerzos de la persona”.
El Dr. Goldberg sugiere a las personas que, cuando visiten a un paciente con cáncer, hablen menos y escuchen más. Recomienda participar “más en conversaciones y menos en intercambios de preguntas y respuestas”. Si se hacen preguntas, deben ser abiertas, como: “¿Quieres contarme sobre tu cáncer y lo que estás pasando? Tal vez pueda encontrar alguna forma de apoyarte”.
Entre los varios “no” sugeridos por el experto, están los siguientes:
• No llame la atención sobre los cambios físicos del paciente diciendo cosas como: “Por lo menos te deshiciste de esos kilos de más”.
• No le diga al paciente que tiene suerte de padecer un tipo de cáncer y no otro, pues esto minimiza lo que la persona está enfrentando. No hay nada afortunado en tener cáncer, incluso si es uno de los “buenos”.
• No dé información sobre tratamientos no probados ni referencias de doctores de práctica dudosa.
• No sugiera que el estilo de vida de la persona es el causante de la enfermedad, incluso si en efecto puede haber contribuido. La culpa no ayuda. Muchos factores influyen en los riesgos de presentar cáncer; incluso para los fumadores de toda la vida, padecer cáncer a menudo es pura mala suerte.
• No sermonee al paciente sobre mantenerse positivo, lo que puede generar sentimientos de culpa en el paciente si las cosas no salen bien. Es mejor decir: “Cuentas conmigo, sin importar lo que suceda”, y decirlo de corazón.
• No pregunte sobre el pronóstico. Si el paciente brinda esa información, está bien, hablen sobre sus implicaciones. De lo contrario, es mejor contener su curiosidad.
• No se convierta en una carga para el paciente por sus propios sentimientos de desánimo, aunque está bien decir: “Lamento que te haya pasado esto”. Si se siente abrumado por la posibilidad de interactuar con una persona con cáncer, es mejor expresar “No sé qué decir”, antes que no decir nada o evitar a la persona por completo, pues puede sentirse abandonada o pensar que a uno no le importa.


tomado de: https://www.nytimes.com/es/2016/12/05/que-cosas-no-decirle-a-una-persona-con-cancer/?smid=fb-share-es


lunes, 29 de agosto de 2016

EL MANIPULADOR: NUNCA TIENE LA CULPA DE NADA


Por Carlos E Climent[1]

“Desde  que lo (la)  conozco  nunca ha aceptado  su responsabilidad en nada…Tiene una habilidad asombrosa  para demostrar  que la culpa  siempre  la tienen los demás…

¡Es increíble  la manera  como voltea  las cosas  a su favor!… ¡ Y  lo más sorprendente es… cómo me dejo  enredar…para seguir ahí”

El tema  que nos ocupa  es el manipulador* También se hace referencia a la simbiosis  que -en relación de pareja- se establece  entre  este y su víctima, el manipulado. El primero  es un ser astuto por naturaleza  que se las arregla  para dar muy poco  y recibir mucho.  El segundo  es el idiota  útil  que siempre  está dispuesto a servir. El poder  del uno  depende  de la debilidad del otro.

Entre  las características  del manipulador  están, su:

-          Mala intensión fría y calculada

-          Profundo egoísmo  e incapacidad  de amar de verdad. Finge  afecto  de manera tan  mañosa  que pueden engañar  por mucho  tiempo, (Pero finalmente  hasta el más ingenuo se da  cuenta).

-          Negativa  absoluta  para aceptar  sus fallas.

-          Maestría para sacudirse de encima  las culpas  que le corresponden  y adjudicárselas  a los demás.

-          Aparente  poder de convicción  con el cual logran captar audiencias  que les oyen (no necesariamente les creen) sus historias.

-          Poder de intimidación que ejercen  exclusivamente  sobre sus víctimas, pues  frente a los demás  son obsequiosos y hasta serviles.

-          Intuitiva habilidad diagnostica. De entre un montón  de candidatos (as) posibles, identifica  la persona con las condiciones manipulables precisas. Con solo verla…conoce sus debilidades…sabe cómo  debe actuar…que decir  y que ocultar…

-          Determinación. Una vez que le echa  el ojo  a su elegido(o) la (lo) agarra con la firmeza  del perro de presa  y no la  vuelve a soltar.

-          Rapidez y sangre fría. Su accionar es sorpresivo pues lo que le interesa es no dejar tiempo a la contraparte  para pensar, ni consultar. De ello depende que el botín no se escape.
-          Fachada impecable  de modales  suaves  y elegancia impostada.

-          Habilidad estratégica frente  a las crisis. Cuando la víctima  agobiada por las circunstancias  decide  rebelarse en ese momento  y solo temporalmente – el manipulador afloja la presión, se disfraza, se acomoda  y espera  con sumo  cuidado hasta cuando se enfrían  las cosas. Fingen cambios, se aconducta, cumple  con todos los requerimientos…hasta cuando el otro  se descuida creyendo que las cosas  cambiaron…y vuelve a lo suyo.




-          Incapacidad de seguir  fingiendo cuando los deseos de liberación de la víctima son definitivos  y el manipulador detecta esa certeza. En ese momento  surge lo más sórdido  y escondido, evidenciado  en su ambición  económica  y/o  en el control  de la otra persona. Cuando la manipulación es una forma  más o menos habitual de relacionarse con los demás, se constituye en un trastorno de la personalidad. Comparte muchos elementos  descriptivos  con el antisocial, el narcisista y/o el hipócrita. Sus características son evidentes desde muy temprano en la vida  de las personas  y a pesar de ser una constante, suelen  mantenerse  muy camufladas. aparecen solo cuando son necesarias  y se vuelven  a esconder  cuando las circunstancias lo exigen.

-          Una de las razones  por las cuales  la posibilidad de intervención  terapéutica con el manipulador  están estéril  es su falta  de conciencia  de enfermedad. Es decir,  de acuerdo  a su propio criterio, él está perfecto y por lo tanto  no admite  sindicación  alguna  de patología. Las posibilidades   de recuperación  deben  buscarse  entre sus víctimas, los seres manipulables, tema  de la próxima nota.

(* El termino  aplica  ambos sexos)
Tomado de prensa escrita, ver también en: http://carlosecliment.blogspot.com.co/

tema relacionado: EL MANIPULADOR Y EL MANIPULABLE.
 http://humanidadypsicologia.blogspot.com.co/2008/10/el-manipulador.html


domingo, 3 de enero de 2016

Una mirada a la Sexualidad en la Discapacidad



Una mirada a la Sexualidad en la Discapacidad











Unidad 1. El Cuerpo Humano: de pies a cabeza Sexualmente diseñado
           
Capítulo 1.         Sexualidad Humana

Elaboró: Ps. Enith Franco A.

Universidad Nacional Abierta y a Distancia
VISAE-Bienestar Institucional
Curso virtual de Sexualidad y Discapacidad
“Del amor ciego a la Emancipación del Placer”
Código: 80011

Es necesario considerar que en Colombia habita un número importante y cada vez más creciente de hombres y mujeres con discapacidad, miembros de una familia, que se ven enfrentados a una serie de barreras tanto culturales como de orden estructural, que en la mayoría de los casos, no les permiten alcanzar un nivel de vida digno, exponiéndolas y exponiéndolos a altos niveles de exclusión social en detrimento de su calidad de vida[1].
Si se observa detenidamente, actualmente la discapacidad ya no es entendida sólo desde una perspectiva médica, sino que es abordada, de manera amplia e integral, desde su contexto social para impulsar procesos de integración y participación de las personas con discapacidad en la sociedad.  Analizando, la discapacidad no es un atributo de la persona, es un conjunto de condiciones, complejo e interactivo, de las relaciones entre las personas y de éstas con el ambiente, creando y recreando muchas de estas condiciones.
Martha Nussbaum[2], afirma desde el enfoque de capacidades, que el sujeto primario de la justicia política es la persona, no el grupo…,  por tanto “Una sociedad decente organizara el espacio público, la adecuación publica y otras áreas relevantes de la política pública para prestar asistencia a las personas con discapacidad e incluirlas plenamente, así como para extender a los cuidadores todas las capacidades de la lista, y a las personas con discapacidad tantas y tan plenas como sea posible[3]. 
Si bien, estas políticas y programas estatales en Colombia, han dado cubrimiento y respuesta a diferentes necesidades, interviniendo en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas con discapacidad, lamentablemente son pocos los programas dirigidos a lo relacionado con su sexualidad y su derecho a la reproducción.
En Colombia, los Derechos Humanos Sexuales y Reproductivos son el marco de la propuesta del Programa de Educación para la Sexualidad y Construcción de Ciudadanía y la guía de todas las acciones de los miembros de la comunidad educativa[4]. En ese sentido, cualquier proyecto pedagógico en educación para la sexualidad y construcción de ciudadanía, debe apuntar a la generación de un ambiente de ejercicio de los derechos humanos sexuales y reproductivos. Sin embargo, pese a que estas dimensiones y componentes de la sexualidad, tienen en cuenta la aparición por ejemplo del VIH - SIDA y en general diferentes tipos de enfermedades de transmisión sexual, al realizar modificaciones importantes en lo que hace referencia a los derechos sexuales de las personas, el desconocimiento de los profesionales de la salud, la comunidad educativa y la sociedad como un todo, frente a los derechos sexuales y reproductivos específicamente de la población con discapacidad, hace que se acreciente la segregación que esta misma experimenta frente al tema.

La política de salud sexual y reproductiva se generó en Colombia a partir del año 2003, desde el Ministerio de Protección Social, con un planteamiento básico: que los Derechos Sexuales y Reproductivos –DSR- son parte de los derechos humanos y, por tanto, deben trabajarse desde este enfoque, al igual que desde la perspectiva que reconoce que la salud es un servicio público. Se trata de mejorar la Salud Sexual y Reproductiva SSR y promover el ejercicio de los DSR de toda la población, con énfasis en la reducción de los factores de vulnerabilidad y segregación, y los comportamientos de riesgo, el estímulo de los factores protectores y la atención a grupos con necesidades específicas.
Los derechos sexuales y reproductivos de TODOS los seres humanos, se encuentran protegidos por la legislación internacional referente a derechos humanos y por otros documentos de las Naciones Unidas[5]; en especial, la misma ONU ha ratificado dichos derechos para la población con discapacidad en el texto de la “Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad”, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de diciembre de 2006, y aprobada por el Congreso de la República de Colombia mediante la ley 1346 de 2009. La Convención contempla en sus Artículos 23 y 25 de manera explícita y 24 de manera implícita, que las Personas con Discapacidad tienen derecho a gozar del más alto nivel posible de educación y salud en su sexualidad sin discriminación por motivo de discapacidad; y señala que los Estados parte: proporcionarán a las personas con discapacidad programas y atención gratuitos o a precios asequibles de la misma variedad y calidad que a las demás personas, incluso en el ámbito de la salud sexual y reproductiva. Se observa entonces que la finalidad de estas normas, es garantizar que las personas con discapacidad, en su calidad de miembros de sus respectivas sociedades, puedan tener los mismos derechos y obligaciones que las demás personas.
Paralelamente al reconocimiento de los derechos sexuales como derechos humanos, ha ocurrido el reconocimiento cada vez mayor de que el logro y mantenimiento de la salud sexual para las personas, las parejas y las familias es un requisito necesario para el desarrollo socioeconómico sostenido de comunidades y naciones. Según Girard (2009)[6], a nivel internacional, los años que empezaron con la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, (CIPD) de 1994, se han caracterizado por un progreso significativo en el reconocimiento por los gobiernos de que la salud sexual es una dimensión esencial de la salud general y, en consecuencia, del Desarrollo Humano.
A partir de allí, en los últimos años, los organismos nacionales e internacionales responsables de formular políticas a favor de las personas con discapacidad, han demostrado un gran interés por la inclusión del tema de sexualidad en documentos normativos. Por ello es creciente el número de leyes, normas, convenciones y documentos que incluyen preceptos o versan sobre esta temática. Sin embargo, las personas con discapacidad y las organizaciones que los atienden, no han realizado acciones conjuntas para el diseño o reformas de los mismos[7]. En consecuencia, no se han considerado las múltiples necesidades especiales o características de cada tipo de discapacidad y como resultado, el impacto en las intervenciones sobre sexualidad en estas construcciones se ve disminuido.
Preguntarse si dar atención integral a la sexualidad de las personas con discapacidad es una opción o una obligación, conduce a una sola respuesta: “estamos obligados a hacerlo”, considerando no solo la legislación vigente en el país y los tratados internacionales que la nación ha suscrito, si no, a consecuencia de los mitos y las concepciones erróneas que acerca de la discapacidad y la sexualidad se tienen.

Percibir que las personas con discapacidad no tienen sexualidad, o tienen exagerados impulsos sexuales; o gozan de una sexualidad incontrolada y más aún, creer que las mujeres con discapacidad no pueden ser madres y en caso contrario, tienen hijos con discapacidad[8], es más, ignorar que son particularmente vulnerables al maltrato, la violencia y el abuso sexual, es evidenciar un claro desconocimiento de su derecho y de que las personas con discapacidad no deben ser privadas de la oportunidad de experimentar su sexualidad, de tener relaciones sexuales o tener hijos, o de saber reconocer cuándo han sido víctimas y denunciarlo.                                                                                          

Gran parte de la sociedad, supone que las personas con discapacidad “…no son aptas para tomar decisiones sobre su sexualidad y su actividad sexual y por lo tanto, se les ha negado los derechos a la autodeterminación sexual…” [9]. Esto se observa más claramente con respecto a las personas con discapacidad psicosocial o que presentan déficit intelectual.

En muchos aspectos, los avances que diversas culturas han logrado en la búsqueda de la igualdad de género, han formado parte de un proceso más amplio de extender los derechos humanos fundamentales y básicos a las comunidades oprimidas y marginadas que han sufrido discriminación por razones de raza, grupo étnico, religión, clase, sexo, orientación sexual y edad; en el caso de las personas con discapacidad muchas de estas razones pueden conjugarse haciendo de la segregación un hecho más evidente, más frecuente e incluso violento[10].

Todo esto lleva a reflexionar que: si la cultura es inherente a las personas, puesto que es el conjunto de formas, modelos y patrones, explícitos o implícitos a través de los cuales una sociedad regula diversos comportamientos de los sujetos, y además actúa como canal conductor a todas aquellas expresiones del ser humano como el folclor, la gastronomía, las formas de vestir, el dialecto, entre muchos otros aspectos; la sexualidad también es una manera de expresión, por lo que requiere de una adecuada educación durante TODO el ciclo vital y más aún cuando la sociedad se encuentra saturada de falsos imaginarios, tabús, ideas erróneas que de una u otra forma impiden la realización plena de hombres y de mujeres en lo que respecta a su vida sexual.

Si bien existe una gran falta de datos para indicar el número de personas con discapacidad que en la ciudad tienen preguntas o preocupaciones acerca de su funcionamiento sexual, el común denominador es que tanto la población con discapacidad, como las familias, los educadores, las instituciones y sociedad en general, perciben que carecen de información exacta e integral sobre una gama amplia de cuestiones relacionadas con la sexualidad y la discapacidad.   
Esto lleva a considerar que existe entonces, una necesidad inmediata de promover medidas encaminadas a la transformación de aquellas nociones que ante el relacionamiento, el matrimonio, la sexualidad y la paternidad o maternidad de las personas con discapacidad, siguen prevaleciendo en la sociedad. Se debe exhortar a los responsables de transmitir la información, a que desempeñen un papel importante en la eliminación de los imaginarios y creencias erróneas acerca del tema.
De esta manera, la aceptación gradual por parte de la sociedad de los derechos que tienen no solo las personas con discapacidad sino todas y todos, a recibir educación sobre sexualidad y discapacidad, ha de conducir a la puesta en práctica de acciones positivas para esta población desde las diferentes disciplinas. Queda claro que un silencio casi total acerca del derecho al deseo y al placer dentro de las relaciones, distorsionan la realidad de la sexualidad en la discapacidad y pueden generar programas que no son pertinentes para sus necesidades; puesto que la atención a la discapacidad y su manejo, requiere de la actuación de la sociedad, con responsabilidad colectiva, para transformar los imaginarios y propiciar las modificaciones ambientales necesarias que permitan garantizar la participación plena de TODAS las personas con discapacidad en todas las áreas de la vida[11].

Lo que corresponde entonces es abrir oportunidades para propiciar una nueva conciencia y una nueva cultura, vislumbradas a la luz de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad y las políticas públicas, a fin de favorecer los cambios culturales que están en el ejercicio de formar una ciudad solidaria, incluyente y equitativa.
Por tanto, en un acción de corresponsabilidad, y atendiendo al Artículo 22° de la Política Pública de Discapacidad para Bogotá[12], en el numeral a), es preciso “Impulsar estrategias formativas, investigativas y de gestión encaminadas a transformar las concepciones, imágenes y creencias tanto de la ciudadanía en general como de las  PCD sobre la discapacidad”; se hace necesario abordar de manera amplia, respetuosa y oportuna la educación sexual en todos los niveles, lo que significa, entre otros, que las personas con discapacidad, sus familias, los educadores, las instituciones y en general la sociedad, precisan reconocerse, compartir sus mundos, sus temores, sus avances; precisan de un espacio donde se encuentren referentes y actores para seguir construyendo conjuntamente, reconocerse y aceptar la diversidad!.



[1] Franco, Enith. (2012)  Artículo: La cuidadora o cuidador de persona con discapacidad – de invisible a invencible!.–
[2] Nussbaum, M. C. (2006). Las fronteras de la justicia: consideraciones sobre la exclusión. Paidós.
[3] Idem
[4] ONUSIDA, Aspectos políticos y jurídicos. Recuperado de http://www.onusida.org.co/der_sex_rep.htm
[5] Entre los principales instrumentos legales internacionales que los apoyan están: Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948); Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1976); Pacto de Derechos Económicos y Sociales (1976); Convención Internacional para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (1981); Convención sobre los Derechos del Niño (1990), Declaración y Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Derechos Humanos, Viena (1993), Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo, El Cairo (1994), Programa de Acción de la Conferencia Mundial de la Mujer, Beijing (1995).
[6] Citado en OPS, 2009
[7] Torices Rodarte, I. (2006). La sexualidad y Discapacidad Física. México: Trillas.
[8] de García, P. S. (2006). Aproximación a la realidad de las personas con discapacidad en Latinoamérica. CERMI.
[9] DiGiulio, 2003; Tilley, 2000; Zola, 1988, citados en OPS, 2009
[10] Torices Rodarte, I. (2013). La sexualidad humana. – México..
[11] Jiménez Buñuales, M., González Diego, P., & Martín Moreno, J. M. (2002). La clasificación internacional del funcionamiento de la discapacidad y de la salud (CIF) 2001. Revista Española de Salud Pública, 76(4).
[12] de Bogotá, A. M. (2007). Decreto 470 de 2007. Política Pública de Discapacidad para el Distrito Capital. Bogotá.

jueves, 26 de noviembre de 2015

DERECHO A LA EDUCACION SEXUAL PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD



Propuesta de socialización para la difusión de los derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad
Esta propuesta debe estar dirigida en general a la sociedad en su conjunto, para ello se requiere la participación del estado, medios de comunicación, organizaciones sociales, profesionales de la salud (médicos, psicólogos, fisioterapeutas, trabajadores de salud ocupacional)  y debe hacerse  de forma directa hacia la población, para poder cambiar la forma de pensar de estos y con ello  se cambie  el trato hacia las  personas  con  discapacidad y se entienda que también tienen derecho a ejercer de manera  responsable su sexualidad.
Recursos Educativos para personas  con discapacidad

-       incluir en  el Pensum académico  una materia complementaria a la  educación sexual- que  aborde el tema de  la educación sexual en las personas con discapacidad  y del cual se hagan participes a los  demás niños o jóvenes, para  poder así cambiar la mentalidad de la sociedad en su con junto.
-       Hacer acompañamiento y seguimiento a los niños y niñas, adolescentes, que se encuentren  con discapacidad para que puedan desarrollar su  vida de  la mejor forma posible, sabiendo afrontar los retos que se les presenten, dilucidando  cualquier  duda, inquietud, o complejo que pudiera presentarse en ellos en el momento de abordar su  vida sexual.
-       Fortalecer en los jóvenes o niños que presentan problemas de aprendizaje, el conocimiento de su cuerpo, a través de dinámicas  propias de sus capacidades, con la elaboración de cartillas, laminas o cualquier otro recurso académico al alcance y comprensión de estos niños, haciendo participe en las medidas de las posibilidades a otros jóvenes o niños que no presentan discapacidad pero que interactúan con estos niños.


Recursos Educativos  para Familias  y/o parejas
Programas diseñados para:
-       Padres de familia de niños o adolescente con discapacidad
-       Padres de niños que  por un accidente quedaron en una condición de discapacidad.
Se debe influir en los siguientes aspectos:
Que los padres sepan cómo atender a un niño con discapacidad, ayudándolo en su desarrollo emocional  y físico
Que los padres sepan cómo abordar la formación y educación sexual de sus hijos con discapacidad
Que los Padre no se conviertan en sobreprotectores, sino que impulsen en  hijos  la formación de  personas  Independientes, para que sepan desenvolverse en  sus vidas.
Que los padres promuevan en sus hijos la formación académica, independiente de su discapacidad ya sea esta cognitiva o física.
Recursos: talleres, charlas, foros, sobre  los temas referentes a la  educación sexual en niños y adolescentes en discapacidad.
Asistencia psicológica permanente o en caso que lo requiera la familia o los niños o adolescentes.



Recursos Educativos  para profesionales e involucrados en su atención integral
-       Se requiere de la capacitación permanente de   los profesionales de la salud, médicos, psicólogos, fisioterapeutas, trabajadores de salud ocupacional, para que aborden de manera permanente esta  situación cuando así se le requiera en  el acompañamiento de padres  e hijos en con discapacidad.
-       -grupos interdisciplinarios que permanentemente actúen en función de  la educación y formación de la sociedad en su conjunto para eliminar las barreras culturales que impiden el normal desarrollo de las personas  con discapacidad, especialmente  en el tema referido al ejercicio del goce y disfrute de la actividad sexual de cada persona  tal y como esta lo considere  pertinente.

Recomendaciones Finales


Todas las personas que hemos adquirido un conocimiento sobre   la  sexualidad en personas con discapacidad, debemos replicar en los demás, esta información, haciéndoles entender que   tiene el mismo derecho que cualquier otra persona, convirtiéndonos voceros y defensores de los derechos de ellos,   igualmente como sociedad debemos presionar al estado para que  la ley no sea letra muerta y se garanticen los derechos de estas personas y el normal desenvolvimiento de su vida.



Enlace propuesta audiovisual: https://youtu.be/pTb7ftNhA9c

SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD
Fase final: Derecho a la Educación Sexual para Personas con Discapacidad
Actividad Individual
                                                                 Javier López Botero
Código
16719534
SEXUALIDAD Y DISCAPACIDAD
Grupo 80011_22
Director del Curso: ENITH CECILIA FRANCO

Universidad Nacional Abierta y a Distancia
 UNAD
ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES ARTES Y HUMANIDADES
CEAD Palmira,
Cali, Noviembre de 2015

Bibliografía

FRANCO, Edith (2015) sexo, género  y sexualidad. Universidad nacional a distancia-Unad-2015.
Educación sexual y discapacidad (2015) talleres de educación sexual  con personas  con discapacidad, material didáctico,  en pdf

DERECHO A LA EDUCACION SEXUAL PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD

 DERECHO A LA EDUCACION SEXUAL PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD
 

martes, 25 de diciembre de 2012

EL GRINCH O EL ODIO POR LA NAVIDAD

foto:taringa.net

"DEPRESIÓN Y AISLAMIENTO SON ALGUNOS DE LOS SINTOMAS"



A pesar de  la abundancia  de los buenos deseos, regalos y demostraciones de amor, para muchas personas  la Navidad  no es garantía de buenos momentos. Por el contrario, huyen de los intercambios de obsequios, no asisten  a las cenas, no decoran  la casa para las festividades, se enfurecen  cuando alguien  expresa  sus sentimientos por esta época del año e, incluso, actúan  como si se  tratara  de un día más.

Más reconocido  como El Grinch, se trata del padecimiento de un problema de comportamiento.
Para  Nancy Martinez, psicóloga y docente de la Universidad El Bosque, este odio es una sociopatía o "temor persistente por una o mas situaciones sociales o actuaciones en publico, en el que la persona se ve expuesta a otras que no pertenecen a su ámbito familiar, presentando un temor a actuar, que para algunos es humillante o embarazoso".
Las personas con sociopatías  sufren mas en las festividades navideñas por el rechazo o la presión social. Aunque existen otras razones relacionadas con situaciones dolorosas vividas en esta época, las que hace que se rehúsen a disfrutar  y celebrar en estos días.
Otro aspecto que influye para que exista  la negacion a disfrutar de la temporada  en el enfoque comercial, pues  no todos tiene el dinero para hacer grandes inversiones en regalos,  generando  depresión, ante lo cual se impone creatividad para sorprender  a los seres queridos.
si entre sus familiares  hay un Grinch, no  lo presione  y nunca lo deje por fuera  de las reuniones navideñas

ORIGEN DEL MITO

El GRINCH nace en 1957 creado por el doctor  Seuss en el libro infantil, " Como el Grinch  robo la navidad", que ha tenido diversas  versiones de cine. Es un personaje  reconocido  por " gritar a los cuatro  vientos" su odio por la época.



tomado de: adn/viernes 14 de diciembre de 2012